21 años de maricones vivos
Como Madonna, deseo celebrar estas dos décadas de maricones vivos. La existencia de tantos amigos a los que, sin los antirretrovirales –y sin la cobertura sanitaria universal y gratuita que tanto nos ha costado conseguir y que no debemos perder jamás–, igual ni hubiera llegado a conocer. O me habría tocado enterrar.

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