
A rey muerto, rey puesto. Manu Mérin anunció esta semana su intención de abandonar la presidencia del Aviron de Baiona y el Consejo no ha tardado en encontrar su relevo.
Reunida esta mañana, la directiva de los albiazules ha decidido poner el timón en las manos de Francis Salagoïty, quien ya ocupó esta posición entre 1999 y 2011. «Hay dos cosas urgentes que ordenar: el problema del presupuesto y el problema del equipo», ha reconocido el nuevo rector de los de la capital.
Se trata del hasta ahora último capítulo en un tsunami que se ha llevado por delante a los dos presidentes –tanto Mérin como el del Biarritz, Serge Blanco– después de que las asambleas de los dos clubes rechazaran la fusión, primero los rojiblancos y ayer mismo los de Baiona, con un 78% de votos en contra.

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