
El pasado 10 de julio, una delegación integrada por 23 representantes institucionales y sociales de Ipar Euskal Herria acudían a París para mantener una serie de reuniones con portavoces gubernamentales y de organismos implicados en la política penitenciaria.
Tras esa gira, los electos vascos mostraban una satisfacción moderada al «haber sido escuchados» y remitían al trabajo a realizar en los próximos meses cara a confirmar esas buenas intenciones.
La pasada semana, una delegación de cinco miembros, encabezada por el presidente de la Mancomunidad Vasca, Jean-René Etchegaray y por la presidenta de Bake bidea, Anaiz Funosas, e integrada, entre otros por el presidente de honor de la Liga francesa de Derechos Humanos, Michel Tubiana, mantenían un encuentro de trabajo en el Ministerio de Justicia.
La reunión, celebrada el 19 de octubre, concluyó con el acuerdo de establecer un «espacio de trabajo» para abordar la situación de los prisioneros y con el compromiso de proceder a un análisis más exhaustivo de la cuestión penitenciaria en un nuevo encuentro, el próximo mes de noviembre.
Según el comunicado emitido esta tarde por Bake bidea, la delegación vasca dejó patente su demanda de que, antes de la manifestación del 9 de diciembre en París, deben adoptarse por parte de París «medidas significativas» cara a acabar con la política de excepción que se aplica a los presos vascos.

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