Javi Rivero
Cocinero
GASTROTEKA

Artículos para utilizar y regalar (o no) en Navidad

Aprovechando que estamos en la semana más gastronómica del año, fechas en las que la comida y los regalos están en primer plano, el chef de 7K mezcla ambos «ingredientes» para explicar y recomendar algunos de los aparatos o instrumentos de cocina que pueden servir para ambas cosas.

(Fotografías: Getty Images)

Olentzero, amigos, Mari Domingi, familia, son días bonitos, especiales, espaciales para algunos, terrenales para otros, pero familiares para la gran mayoría. Sois muchos los que habéis triunfado y tenido suerte con lo regalado y lo recibido, si es que así se puede decir. No son los regalos el motivo por el que apreciamos estas fechas por encima de lo que suponen unas buenas vacaciones, pero sí uno de los temas que más polémica, estrés y a la vez gratitud y satisfacción nos pueden generar en estas fechas tan señaladas. Y es que es un tema delicado. Los hay quienes prefieren regalar a ser obsequiados y viceversa. Cada uno sabrá y verá en qué lado del barco se siente mejor. ¡Ojo! porque también están los que no son muy amigos de las navidades y pasan olímpicamente del tema. Este artículo es práctico a partes iguales para todos. Para los pro y los anti Olentzero y Mari Domingi.

Es práctico porque lo que viene puede aplicarse o puede tener sentido cualquier día del año. El artículo de hoy es especial porque hasta el día de hoy, tras 250 domingos compartidos con vosotros, no os había traído algo así. Podría definiros lo que viene como una especie de review (análisis-crítica) de productos de cocina con receta gratis. Amigos, familia, vamos a hablar de esos regalos que han llegado en forma de cachivaches de cocina. Algunos optarán por el cambio, otros intentarán adaptar su cocina a la nueva máquina o herramienta y otros, directamente, lo o la introducirán en un cajón y/o lo colocarán en los 10 centímetros cuadrados de encimera libre que quedan en la cocina. Lo dicho, amigos, vamos al lío. Empecemos:

Air Fryer: Obviamente no podía no empezar esta lista con este objeto. Los que me conocéis sabéis que opino que la Air Fryer no es fryer. No fríe. Sería mucho más correcto decir que “hornea” con aceite. Por comparar el proceso con algo más conocido y popular, podría decirse que es como hornear algo al vapor, pero sustituyendo el vapor de agua por aceite. Es más, si yo fuera un fabricante de hornos, introduciría el concepto “Air Fryer” entre las opciones del horno. Pero para todo lo que ocupa el cacharro y la cavidad que tiene, me parece algo limitado y poco práctico porque, además, no cumple con su función. Y es que freír es freír, y punto. Decir Air Fryer es igual de contradictorio que una hamburguesa vegana o que llamar leche a una bebida de almendras. Queda claro, ¿no? Ahora, que si habéis regalado u os han regalado una, cuidadla, amadla y ponedla en práctica. Que esto es solo mi opinión y dentro de poco… también la vuestra.

Thermomix o cualquier robot de cocina «inteligente»: Tengo sentimientos encontrados con este tema. Estando muy por encima de la máquina anterior, los robots de cocina, cocinan. A su manera, pero cocinan, y nos pueden salvar de un apuro en muchos casos. La marca que menciono no tiene rival. No me pagan, ni tampoco me regalan nada, pero el motor de estos cacharros es indestructible. No existe máquina mejor para hacer purés, cremas o salsas. Esta cualidad es el motivo por el que está presente en tantas y tantas cocinas profesionales. Y, en cuanto a los robots de cocina de otras marcas, lo dicho, nada en contra. Eso sí, las lentejas, por favor, hacedlas en cazuela.

Cocotte: Me parece un regalazo. Una cocotte de hierro fundido, que además de ser una auténtica preciosidad y costar lo suyo, sirve para elaborar los mejores guisos que uno pueda imaginar o incluso para asar carnes y pescados y terminar las piezas en el horno. Las posibilidades son tan grandes como la cocina o la imaginación de uno mismo. Como receta o propuesta, propongo marcaros muy fuerte en una cocotte unos muslos de pollo, seguido, sin sacar los muslos, pochar mucha cebolla y pimiento verde. Cuando haya cogido bastante color, añadid un buen vaso de brandy y flambead todo. Añadid otro vaso de vino blanco y otros dos vasos de caldo de ave. Poned a punto de sal y pimienta el conjunto, añadid un par de hojas de laurel y dejad que todo guise conjuntamente, tapado, durante 20 minutos a fuego medio. Seguido, terminad durante una hora en horno a 180º y otros 30 minutos después sin tapa. Vais a ver lo mágico que es cocinar con una cocotte.

Sartenes: Se trata de otro señor regalazo, siempre y cuando la sartén sea buena y tenga lo suyo. Para mí, de hierro, que pesen y/o sin recubrimiento antiadherente. No hay nada como tener una sartén para toda la vida. Hablo de las sartenes que pesan lo que uno no se espera. Las que en una inducción se calientan por encima de la temperatura del sol y permiten el salteado como si tuviéramos en casa una boca de dragón. Lo dicho, un pedazo de regalo para el que os voy a dejar como receta un salteado de verduras. Y es que el poder calentar tanto la sartén nos permite un salteado ideal. Picad en “arbolitos” pequeños una coliflor, un brócoli y un romanesco. Cocedlos 2 minutos, todos juntos, en agua con sal, escurridlos bien y seguido salteadlos en la sartén muy caliente, con aceite, pimienta y ajo picado. Aliñad con una gotita de miel y salsa de soja, y ¡a gozar!

Microplane: Se trata de un regalo práctico que a priori no parece gran cosa, pero que para cualquier cocinillas supone una herramienta siempre útil. El microplane es un rallador alargado y de muchas pequeñas endiduras con las que rallar frutas, quesos, madera, caucho, hierro o cemento. Cortan como el demonio, pero hay que cuidarlos, por lo que entended que lo del cemento y demás es broma. Quedaos con que os va enamorar cómo ralla fruta, verduras, especias, quesos…

Kit de cocinero pro: Aunque las esferificaciones ya hayan pasado de moda, todavía hay quien se las encuentra por primera vez y se motiva como nunca con este tema. Para estos “flipis” de la cocina, existen este tipo de kits, que la verdad están francamente bien. Una caja se compone de todo lo necesario para aplicar técnicas de cocina avanzadas, como las esferas que os mencionaba. Aquí la parte más importante es la misma que en el caso de la thermo o los robots de cocina. La importancia de saber hacer unas buenas lentejas siempre imperará por encima del “pitiminismo” culinario que a todos en algún momento nos ha divertido.

Muxu handi bat Olentzeros y Mari Domingis! Segi irribarreak eta sukaldea oparitzen!

On egin!