GARA Euskal Herriko egunkaria
INICIO DEL CURSO POLÍTICO

Otegi subraya las bases del estatus; para Ortuzar, «no son un dogma»

PNV y EH Bildu abrieron curso político con sendos actos en Zarautz y Gasteiz en los que destacaron los tres temas que lo marcarán: debate del nuevo estatus, Catalunya y elecciones. Egibar y Ortuzar reequilibraron el discurso de Urkullu, pero sin descartar una renegociación de «lo que está sobre la mesa», unas bases que EH Bildu ratifica como única vía.


El curso anterior se cerró con los acuerdos entre PNV y EH Bildu sobre bases y principios para el nuevo estatus en el Parlamento de Gasteiz, pero se abre con un debate creciente sobre si cabe una renegociación para ampliar el consenso a otras fuerzas. La posición de la izquierda soberanista es clara y así lo remarcó Arnaldo Otegi en el acto de inicio de curso a mediodía en Gasteiz: «Defenderemos el nuevo estatus en términos de soberanía, confederación y derecho a decidir». Pero mucho más difícil resulta saber lo que tiene en mente Sabin Etxea y más aún Ajuria Enea; en el mitin vespertino de Zarautz, Andoni Ortuzar dejó todo abierto.

Comenzó afirmando el presidente del PNV que sabe que esta cuestión es muy sensible y que quería medir las palabras para no ser malinterpretado, «porque mientras unos nos colocan en la punta del monte soberanista, otros adivinan ciabogas posibilistas». Fue más expresivo que Iñigo Urkullu el martes en la puesta en valor de lo ya pactado con EH Bildu, cuya posición saludó Ortuzar frente a «un PSOE que se ha puesto de perfil y un Podemos que es puro quiero y no puedo». Sin embargo, acto seguido apuntó que, ahora que se entra en la fase de la letra pequeña, «lo que está sobre la mesa no es un dogma inalterable. Ni la izquierda abertzale va a darnos el abrazo del oso, ni socialistas y Podemos pueden pensar que sus posiciones van a salir adelante siendo minoritarias en este país. Hay que moverse todos, el PNV también». Jugando con el símil de las olas que tenía ante sus ojos en el malecón zarauztarra, Ortuzar concluyó: «Toca surfear».

Bien lejos está lo que opina EH Bildu, que mostró por boca de Otegi la firme determinación de «situar a Euskal Herria con una mayoría democrática que apuesta por la soberanía y por el poder político frente al Estado». Maddalen Iriarte lo formuló de otro modo, en pasiva: «Quienes no quieran avanzar por ese camino, poniendo como excusa conceptos raros como la transversalidad o usando triquiñuelas, se van a quedar atrás, porque eso querrá decir que no aceptan que aquí hay un pueblo que es Euskal Herria y que el único límite es la voluntad de los ciudadanos. Excusas, vetos y engaños», concluyó.

PNV y EH Bildu sí coincidieron en hacer ver a Podemos que los derechos sociales y los nacionales no son disociables. «No se pueden trocear», dijo Iriarte. «Nosotros nos hemos movido en lo social, pero ellos no en lo nacional», se quejó Ortuzar.

Catalunya y el Estado

El debate del nuevo estatus se solapa con el provocado por el proceso catalán. EH Bildu apuesta por sinergias, sin ambages. Así, Otegi reiteró en Gasteiz que «hay que sincronizar los relojes políticos vasco y catalán para hacer frente de manera común al Estado español y a su deriva autoritaria».

Por parte del PNV, dos días después de que Urkullu afirmara una vez más que ve muy diferentes los procesos de Euskal Herria y Catalunya, el dirigente guipuzcoano Joseba Egibar empleó otro discurso y tono, mucho más cercanos y cálidos. «Vuestra causa es nuestra causa», trasladó al independentismo catalán después de citar al encarcelado Josep Turull (hace un año en Zarautz) o al exiliado Carles Puigdemont y hacerles llegar que «nuestros corazones están con vosotros».

Respecto al Estado español, mientras Otegi incidía en que «no hay voluntad de democratizar el régimen del 78» y citaba a modo de prueba episodios como la carta de 200 militares y exmilitares loando a Franco, Ortuzar subrayó que cree que las cosas pueden cambiar un tanto con el Ejecutivo Sánchez y que el PNV se implicará para darle estabilidad: «Somos conscientes de las complejas circunstancias allí, y por eso seremos coherentes y leales para que la legislatura dure. Pero que se cumpla la ley ya –pidió al inquilino de La Moncloa–, porque el Estatuto de Gernika es ley, no se ha completado, y además es el único Estatuto que no se ha reformado, lo que tiene bemoles porque fue el primero».

Y al fondo, elecciones y presos

El curso entrante concluirá con elecciones navarras, forales, municipales y europeas, que PNV y EH Bildu abordan también en diferente onda. Ortuzar habló en clave de partido, alentando a sus compañeros de filas a «cerrar bien la excelente gestión de estos cuatro años, en los que el partido nunca había tenido tan gran responsabilidad institucional. Hay que mantener el ‘modelo PNV’». Por contra, Otegi aprecia un reto de más calado: «Esas elecciones se enmarcan en un pulso entre la democracia y el autoritarismo».

En la agenda de este curso entrante figura también la eterna cuestión de los presos vascos y la posibilidad de modificaciones en la política penitenciaria. En Gasteiz, el coordinador general de EH Bildu alertó de las maniobras para intentar dar respuestas parciales al problema, subrayando que «tienen que venir todas y todos, y tienen que venir ya. Les pedimos que lo hagan porque es el cumplimiento estricto de la ley».

En Zarautz, el presidente del PNV fue mucho más escueto y parco, limitándose a saludar que cree que las cosas empiezan a cambiar en Madrid.

 

Esparza pide a las bases de UPN «no caer en la resignación»

En Nafarroa el curso es clave porque las elecciones de mayo definirán si el Cambio se consolida o se produce un retorno del llamado Régimen. El presidente de UPN, Javier Esparza, no parece muy seguro de poder voltear la mayoría, dado que en el clásico acto de inicio de curso de Cadreita animó anoche a sus bases a «no caer en la resignación. No cabe quedarnos con los brazos cruzados. No cabe decir ‘esto es lo que hay’. Una Navarra mejor que la actual es posible y vamos a construirla».

Esparza duda de que el actual cuatripartito vaya a repetir, pero sospecha que se están sondeando ya «fórmulas para seguir sus políticas nacionalistas». Y en concreto dijo temer que «estén buscando un pentapartito con PSN, a favor o absteniéndose. Me preocupa que el PSN se pueda convertir en el salvavidas del nacionalismo vasco en Navarra», añadió.

Abundando en la misma idea, y sin dejar de mirar a las urnas, el líder y candidato de UPN situó las elecciones de mayo de 2019 como una encrucijada entre dos opciones: «O se consolida el nacionalismo vasco o se apuesta por un gobierno para todos que defienda con orgullo una Navarra foral, española y en Europa».

A la misma hora, la lehendakari Uxue Barkos clausuró el mitin de apertura de curso de Geroa Bai, en Uharte, con mensajes más destinados a sus socios de Gobierno que a la oposición. Reivindicó para su formación «el impulso central del Cambio» porque «no se ha arrugado» ante los problemas. Aquí dio notable importancia al conflicto del gaztetxe Maravillas, criticando que «determinadas actuaciones corren el riesgo de convertirse en un ariete contra el Cambio» y haciendo una defensa cerrada del papel de la consejera María Solana, que recibió un fuerte aplauso. Por la mañana se conocía que UPN se ha querellado contra ella por pedir y lograr la retirada de la amenaza de desalojo del gaztetxe, después del asalto policial fallido.

Más allá de este litigio, Barkos defendió que el cuatripartito «ha sabido funcionar en términos generales»&flexSpace;y que hay «un Cambio tranquilo, hondo, real, convencido. Hay una sociedad diferente al régimen que construyeron en estos 40 años».

 

Declaraciones

«En estos meses nos va a tocar surfear un montón de olas, aquí y también allá en el Manzanares, pero lo vamos a hacer bien»

ANDONI ORTUZAR

Presidente del PNV

 

«Hay que sincronizar los relojes políticos con Catalunya para hacer frente al Estado y hay que construir la República Vasca»

ARNALDO OTEGI

Coordinador general de EH Bildu