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El Covid-19 impulsa la peatonalización exprés de las ciudades y los carriles bici

La distancia física necesaria está impulsando la peatonalización en varias ciudades del mundo, así como el uso de la bicicleta y la extensión de los carriles bici. En Barcelona, por ejemplo, el Ayuntamiento cerrará al tráfico 44 calles y abrirá 70 parques y zonas verdes a partir de este viernes para ampliar el espacio reservado a peatones. Y el alcalde de Bruselas ha avanzado que la capital será una zona prioritaria para peatones y ciclistas.

Un hombre cruza la célebre Times Square en Nueva York. (Johannes EISELE / AFP)
Un hombre cruza la célebre Times Square en Nueva York. (Johannes EISELE / AFP)

La distancia física necesaria para minimizar en lo posible nuevos contagios por Covid-19 junto a otras medidas de prevención como el uso de guantes o mascarillas está cambiando incluso hasta la fisionomía de las ciudades.

El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado que cerrará al tráfico 44 calles y abrirá 70 parques y zonas verdes de la ciudad a partir de este viernes para ampliar el espacio reservado a peatones. Estas 44 calles, que se cerrarán de 9.00 a 21.00, no forman parte de la red básica de circulación y no pasan autobuses, y se suman a la pacificación de Gran Via y la Avenida Diagonal, así como las actuaciones en Via Laietana y las calles Consell de Cent, Rocafort y Girona, entre otros.

De igual modo, Gijón acelerará la peatonalización de varías vías y pondrá en marcha un plan progresivo para habilitar ciclo carriles en un total de 29 calles.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, también ha planteado la peatonalización de calles, en principio, para este viernes, por ser festivo, y el domingo, aunque no descarta extender esta medidas a jornadas laborales.

Siguiendo con estos ejemplos, Zaragoza peatonalizará durante los fines de semana 14 calles repartidas por siete barrios. «Vamos a impulsar la mayor operación de peatonalización que ha vivido la ciudad. Buscamos la mayor distancia social para que las condiciones de seguridad sean las mayores posibles», ha afirmado el alcalde Jorge Azcón.

Mientras, Valencia acelera las obras para cambiar el sentido de la calle Colón y peatonalizar definitivamente la Plaza del Ayuntamiento, arterias de la ciudad.

En el plano internacional, el lunes, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció que peatonalizará entre 65 y 160 kilómetros de las calles de la Gran Manzana a través del cierre de vías, la ampliación de las aceras y la puesta en marcha de carriles bici adicionales, especialmente en aquellos distritos más golpeados por la pandemia.

Destacó que ensancharían las aceras por un total de cuatro kilómetros y estimó la ampliación de los carriles bici en unos 16 kilómetros más.

«Este verano será diferente a cualquier otro en la historia de nuestra ciudad. Vamos a darle a los neoyorquinos más maneras de que salgan de casa a la vez que se mantienen seguros del Covid-19», indicó.

En Londres, el Ayuntamiento está aprovechando el confinamiento, la caída del tráfico y del turismo para repintar el célebre paso de cebra de Abbey Road, declarado como un sitio de importancia nacional en 2010. En circunstancias normales, esta tarea es casi una misión imposible.

Dar prioridad al uso de la bicicleta

El uso de la bicicleta como medio de transporte también está ganando enteros debido a las dificultades que entraña el transporte público tradicional. La misma Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido que «siempre que sea posible, se considere andar en bicicleta o caminar: esto proporciona distancia física mientras ayuda a cumplir con el requisito mínimo para la actividad física diaria, que puede ser más difícil debido al aumento del teletrabajo y el acceso limitado al deporte y otras actividades recreativas».

En Berlín han rediseñado las marcas de la carretera para promover su uso, mientras que Milán ha presentado un plan para reducir el tráfico y abrir más de 35 kilómetros de calles para las bicicletas y los peatones tras el confinamiento.

«El transporte público no podrá llevar el mismo número de personas, y si todos los desplazamientos se pasan a realizar en coche se creará un gran problema ambiental», ha admitido el concejal de Medioambiente Marco Granelli.

En Bruselas, desde el próximo lunes, los peatones y ciclistas tendrán prioridad en todo el centro histórico. Para garantizar la seguridad, la velocidad máxima será de 20 kilómetros por hora.

Bogotá, una mega urbe acostumbrada a atascos kilométricos, ha habilitado casi 117 kilómetros temporales para carril bici. Su alcaldesa, Claudia López, ha reconocido que la capital colombiana se enfrenta una «triple amenaza», por una parte, a la contaminación y, por consiguiente, mala calidad del aire, a los problemas respiratorios estacionales y ahora al Covid-19.

En Euskal Herria, Kalapie, Asociación de Ciclistas Urbanos de Donostia que agrupa alrededor de 120 socios y socias, ha presentado al Ayuntamiento un paquete de propuestas para dar prioridad al uso de la bicicleta. En palabras de sus promotores, su aplicación es perfectamente viable en otras ciudades y territorios.