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Así será el bar post-Covid: mamparas, termómetro y desinfectantes

El sector de la restauración ya se prepara para cuando pueda reabrir sus puertas tras el confinamiento e identifica dar seguridad al consumidor como la prioridad, para lo que baraja desde medir la temperatura corporal de empleados y clientes hasta instalar mamparas, reducir aforo o ampliar las terrazas.

Café italiano en tiempos de coronavirus. (Luana BERTI/GETTY IMAGES)

El bar post-Covid incluirá mamparas, termómetro y desinfectantes. Esas son, al menos, las opciones que están sido implementadas en países donde han recuperado su actividad. Medir la temperatura corporal de los empleados es una de las principales medidas, incluso en el servicio a domicilio. Así ocurre en China, donde el cliente puede ver el dato del repartidor que acude a su casa en tiempo real.

En otros lugares del mundo los propios comensales deben pasar por la «prueba del termómetro» antes de acceder al restaurante y se recomienda la colocación de gel desinfectante incluso en cada mesa.

En Euskal Herria por el momento no se sabe a partir de qué fecha volverán a recibir clientes en sus locales, pero queda claro que no será a corto plazo. El Gobierno de Lakua ha apuntado con prioridad a peluquerías y comercios pequeños, y el estatal hace otro tanto.

Según cuenta Oscar Tomasi, de la agencia Efe, la patronal estatal de hostelería ya trabaja en elaborar un protocolo que presentar a las autoridades con medidas «simples, efectivas y que puedan aplicarse en todo tipo de establecimientos».

Así lo explica su secretario general, Emilio Gallego, quien descarta por ejemplo la idea de separar a los comensales de una misma mesa con mamparas. La mayor preocupación pasa por los locales de pequeño tamaño, donde reducir el aforo puede suponer un problema de rentabilidad irresoluble que acabaría conduciendo a su cierre.

«Ni un sólo supermercado ha tenido que cerrar, pese a que los hay de distintos tamaños. Tampoco han dejado de funcionar el metro de Madrid o Barcelona. ¿Qué han hecho? Pues aumentar las frecuencias, revisar la desinfección, señalar las distancias mínimas de separación entre las personas y utilizar las protecciones adecuadas», enumera.

Admite excepciones para cocinas o comedores de hospitales y casos similares donde el riesgo de contagio sea mayor, e insiste en que ya analizan las prácticas puestas en marcha en otros países.

Comunicar claramente las medidas

«Es una crisis de miedo y es la primera vez que nos pasa. No sabemos cómo será la experiencia de los clientes en el restaurante, pero ya vemos que en otros mercados los que salen más favorecidos son los que comunican claramente las medidas que toman para garantizar la seguridad de su plantilla y los consumidores», apunta el fundador de la consultora Livit, Benjamín Calleja.

En locales de Asia, Medio Oriente y en algunas partes de los Estados Unidos se están tomando estrategias similares, reveló Calleja durante su participación esta semana en un ciclo de conferencias virtuales bajo el título Restaurando2020.

En el Estado español, la cadena de sándwiches Subway asegura que ya controla la temperatura a sus trabajadores, hoy centrados únicamente en preparar pedidos para enviarlos a domicilio; el grupo Telepizza, además, ha comprado mamparas y va a comenzar a instalarlas en todas sus tiendas para cuando pueda reabrir el servicio de recogida para llevar.

Ampliar las terrazas

Desde Livit calculan que de media la capacidad de albergar gente en sala se está reduciendo en restauración entre un 40 y un 60% para respetar la distancia de seguridad –depende del sector y el país–, por lo que recomiendan a los hosteleros apostar por las terrazas e intentar ampliar éstas.

Los expertos apuntan a que el concepto de salir de casa a consumir cambiará durante los primeros meses post-confinamiento, por lo menos hasta que la situación sanitaria mejore sensiblemente.