El Gobierno francés ha prohibido la venta de venta de fuegos artificiales, salvo a profesionales, de cara a los festejos de la fiesta del 14 de julio. Así lo ha anunciado la primera ministra, Élisabeth Borne, que ha anunciado «medios masivos» para garantizar el orden.
«Acabo de firmar un decreto, que será publicado este domingo en el diario oficial, que prohíbe la vender, portar o transportar fuegos artificiales», ha afirmado Borne en una entrevista publicada por el diario ‘Le Parisien’.
«Solo podrán comprarlos los profesionales que organizarán los fuegos artificiales en los municipios», ha añadido la jefa del Gobierno, que ha reconocido que existe «inquietud» ante la posibilidad de que se repitan las protestas contra la violencia policial.
Nahel, un joven de 17 años
Los disturbios, que se extendieron por seis noches consecutivos, comenzaron tras la muerte de Nahel, un joven de 17 años que falleció por disparos de un policía durante un control en la población de Nanterre, en la periferia de París.
Borne ha presumido de la respuesta «firme» dada por su Ejecutivo, con 3.700 detenciones, un tercio de ellos menores, 585 comparecencias judiciales inmediatas y 450 encarcelaciones.