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La Diputación conocía el cambio de GHK desde el 12 de agosto

El conflicto surgido por la adscripción del Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK) a la Diputación de Gipuzkoa, con graves repercusiones debido a su deuda, ha llegado a Juntas Generales. El director de Presupuestos de la actual Diputación reconoce que lo supieron el 12 de agosto, pero dice que no les pareció noticia. El diputado de Medio Ambiente resta trascendencia al impacto.

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, en su comparecencia en las Juntas. (Gorka RUBIO/ARGAZKI PRESS)

Algunas de las preguntas surgidas por la revelación de que GHK ha pasado a ser de adscripción pública, hecha por el interventor de la sociedad y difundida por GARA hace dos semanas, han comenzado a responderse durante la sesión realizada hoy en Juntas de Gipuzkoa, con la participación del diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, y del director de Presupuestos, José Enrique Corchón. Este último ha reconocido que la decisión del Ministerio de Hacienda, tomada el 1 de agosto según se ha sabido ahora, fue comunicada a Diputación el día 12 del mismo mes por correo electrónico.

Corchón alega, no obstante, que «no fue una sorpresa ni un imprevisto», dado que cree que se veía venir desde 2009. Se limitaron a informar, ya un mes después, a los máximos dirigentes de las entidades afectadas por esta reorganización del sector público. En este punto, Corchón se ha preguntado, con intención de ridiculizar la acusación de EH Bildu: «¿Ocultación? Igual tenemos que reconocer que no se lo hemos comunicado al cura de mi pueblo ni al capitán del cuartel de la Guardia Civil de Lesaka».

EH Bildu ve en todo ello un ánimo de tapar una modificación legal con grave trascendencia, dado que los 63 millones actuales de deuda de GHK pasan ahora a computársele a Diputación, con los consiguientes efectos sobre el control de déficit. Xabier Olano ha preguntado a Corchón si acaso no era consciente de la «mochila» que acarreaba GHK y si eso no le pareció importante.

El diputado Asensio ha preferido centrarse en acusar a EH Bildu de haber creado la deuda de GHK al no construir la incineradora, con lo que las cantidades contempladas antes como «cobertura» pasaron a computarse como «pérdidas». Como es sabido, la situación se deriva del «swap» firmado por el anterior Gobierno de Markel Olano en 2011, antes de las elecciones, para blindar la incineradora. «La calamitosa situación de GHK no es debida a cambios legales de última hora–ha dicho Asensio a Xabier Olano–, sino al abandono absoluto de la gestión de la sociedad».

Tanto Asensio como Corchón han cargado además contra el interventor de GHK, calificando de «irresponsable» el hecho de haber revelado este caso públicamente y de haberlo hecho, en su opinión, con criterios erróneos. Destacan que hay otro informe del Servicio de Intervención de la Diputación de Gipuzkoa que lo corrige (negando por ejemplo que la continuidad de GHK esté en riesgo) y dicen que este es el que cuenta con el apoyo de sus homólogos del Ministerio español.

En cuanto a los efectos que ello tenga sobre el proyecto de incineradora, sin explicar qué supone esta «mochila» Asensio ha ratificado lo previsible: «La Diputación está concernida en cumplir la norma foral, que se ha incumplido sistemáticamente en estos cuatro años». Al hilo de ello, ha espetado a EH Bildu que «ustedes han visto en esto la única posibilidad de parar la incineradora, quieren crear un campo de minas». Y ha reprochado a la anterior Diputación que «no han dejado ninguna infraestructura, esto es tercermundista».