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Entrevista
JOSÉ A. PÉREZ LEDO Y ALEX ORBE
AUTORES DE «LOS ENCICLOPEDISTAS»

«Queríamos contar el combate entre los defensores de la razón y la superstición»

El escritor José A. Pérez Ledo y el dibujante Alex Orbe recrean en el cómic «Los enciclopedistas» el Estado francés prerrevolucionario con una historia que, mediante el formato de thriller, recrea la lucha entre reacción y progreso y traza un sorprendente paralelismo con los tiempos que vivimos.


Publicado por Astiberri, “Los enciclopedistas” es el primer trabajo conjunto de los dos autores vizcainos y está teniendo un amplio y merecido reconocimiento. No podía ser de otro modo, pues nos encontramos ante una obra magníficamente ilustrada, nunca mejor dicho, y con una hábil narración que mantiene al lector pegado a una novela bajo cuya piel respiran otras historias que nos acercan a nuestros días.

¿Cómo surgió la idea de hacer este cómic y de trabajar juntos?

José A. Pérez Ledo: Hace unos años me dio por leer sobre un periodo histórico concreto, justamente anterior a la Revolución Francesa. En aquellas primeras décadas del siglo XVIII, París era un hervidero intelectual. Uno de sus centros neurálgicos, además de los cafés, eran los salones ilustrados. A pesar de su ampuloso nombre, estos salones no eran más que las casas de los propios intelectuales, donde se reunían para cenar, beber y debatir ideas filosóficas, científicas y políticas. Aquel escenario me atrajo inmediatamente como fondo para contar una historia. Pasé unos meses desarrollando la trama, que presenté a Astiberri. Afortunadamente, les gustó mucho. Luego nos pusimos a buscar un dibujante cuyo estilo encajase con el tono que pretendíamos darle a la historia. Y, felizmente, dimos con Álex.

¿Por qué eligieron una época como esa?

J.A.P.L.: En la Francia prerrevolucionaria se abocetó la Europa contemporánea. Para bien y para mal. En aquellos salones y en aquel hoy célebre libro, “L’Encyclopédie”, se pusieron las bases ideológicas de la Revolución Francesa y los principios de la República, la libertad, la igualdad y la fraternidad. Los hombres que diseñaron aquello, porque fueron hombres casi todos, lo hicieron oponiéndose tanto a la Corona como a la Iglesia. Muchos de ellos fueron expulsados del país, casi todos fueron encarcelados y unos pocos lo pagaron con sus vidas. La agitación social e intelectual era enorme, quizás la mayor de la historia, y eso establecía un tapiz estupendo sobre el que construir una historia.

Han mencionado que los enciclopedistas fueron casi todos hombres, pero en su cómic el personaje de Marie tiene mucho peso. ¿Hay un reconocimiento a las mujeres y su aportación silenciada en la Ilustración?

Alex Orbe: Pese a que no está documentado, o, mejor dicho, porque se habrá invisibilizado su labor, en la creación de “La Enciclopedia” apenas aparecen mujeres citadas. Pero varios de los salones que frecuentaban los ilustrados estaban gestionados por mujeres, así que la inclusión de Marie nos ayuda en varios sentidos, para dar importancia a la mujer en la elaboración de “La Enciclopedia” y para tener un punto de vista a pie de calle, de la clase trabajadora de la época. Y además es una gran dibujante, mucho mejor que yo.

Es curioso que haya ciertos paralelismos con la época actual, hacia la actualidad más rabiosa y preocupante (avance de la ultraderecha, intentos de revertir logros y avances de la humanidad) en ese combate entre ilustrados y cruzados…

J.A.P.L.: Esos paralelismos son, de hecho, la base de la historia. Digamos que eso es lo que me impulsó a escribir algo ambientado en esa época. La trama de thriller, los asesinatos, la investigación, todo eso vino después. Lo creé para darle forma a lo que realmente quería contar, que es precisamente ese combate entre los defensores de la razón y los defensores de la superstición. Pero no es el único paralelismo ni el mayor. Nuestra época, como aquella, vive un cambio de paradigma. A nadie se le escapa que estamos viendo cómo termina una era y empieza una nueva que, por ahora, no tenemos ni idea de qué forma tendrá. Fue exactamente lo que ocurrió en el siglo XVIII, el final del Antiguo Régimen y la llegada de la era moderna. Y entonces, como ahora, esa incertidumbre provocaba numerosos fenómenos: un auge del conservadurismo, populismos de todo tipo, exacerbación de los nacionalismos, etc.

En el caso de las ilustraciones, la ambientación está magníficamente trabajada, ¿cómo fue el trabajo de documentación?

A.O.: El trabajo de documentación ha sido una locura y estuvo a punto de devorarme en un primer momento. Llegué hasta bloquearme por momentos ante la falta de información para asumir incluso la viñeta más sencilla. Un escenario recurrente es una imprenta y me tiré horas para entender bien el funcionamiento de este aparato para poder representarlo correctamente. Y así con todo, desde una farola callejera al palacio de Versalles.

Uno de los aspectos más destacados del cómic es cómo consigue combinar la peripecia histórica con la trama de misterio o policiaca…

J.A.P.L.: No quería escribir una historia-ensayo ni, mucho menos, un panfleto. Quería que “Los Enciclopedistas” contuviese una serie de ideas, pero siempre en segundo término, al fondo. El primer término es un thriller, una historia de asesinatos y la persecución del asesino o asesinos por parte de los protagonistas. Eso es lo que debe captar el interés del lector o lectora, eso es lo que debería mantenerle pegado a la novela gráfica hasta la última página. Pero los lectores y lectoras más despiertos encontrarán un fondo mucho más rico, un subtexto que da un sentido superior y metafórico a la historia que la une, de manera inquietante, con los actuales titulares de los periódicos.