Aritz INTXUSTA
IRUÑEA
HAUTESKUNDEAK

El PSN se abre a una bilateral con Barkos tras un segundo plantón

A María Chivite puede que le basten 21 votos para ser investida, pero para gobernar necesitará luego 26. El distinto valor que tienen los escaños ha hecho encallar las negociaciones y explica por qué lo que ayer debía haber sido una reunión a tres volvió a quedarse en dos. Finalmente, el PSN acepta un encuentro bilateral con Geroa Bai, dejando a un lado a Contigo Zurekin.

Chivite y Barkos intercambian opiniones en la constitución del Parlamento.
Chivite y Barkos intercambian opiniones en la constitución del Parlamento. (Iñigo URIZ | FOKU)

María Chivite tiene un reto a superar antes del 28 de agosto: conseguir más síes que noes en una votación de investidura. Lleva las cuentas muy ajustadas. UPN, PP y Vox suman 20 escaños y, con las negociaciones que ha abierto, la líder del PSN podría lograr 21 votos favorables. La jugada solo sale adelante en el caso de que EH Bildu se abstenga, como ocurrió hace cuatro años.

El PSN, a cambio de sus votos favorables, está negociando la entrada de Geroa Bai y Contigo Zurekin en el próximo Gobierno, reeditando la coalición. El problema está en que los de Uxue Barkos sostienen que sus siete escaños no valen lo mismo que los tres de Contigo Zurekin, por lo que quieren ser el socio preferente.

La discrepancia ha provocado que, por dos veces consecutivas -la última, ayer-, Barkos no haya acudido a una reunión convocada.

Para Geroa Bai, no es una cuestión de peso, sino de aritmética parlamentaria. Una vez pasada la investidura, los presupuestos y las leyes habrán de salir por mayoría, lo que implica el apoyo de EH Bildu. Y como el PSN tiene 11; EH Bildu, 9; y Geroa Bai, 7 parlamentarios, y entre los tres suman 27. Más de la mitad de la Cámara, por tanto. Los tres escaños de Contigo Zurekin pueden volverse, en caso de apoyo explícito de EH Bildu a cualquier iniciativa, intrascendentes.

En la rueda de prensa después del primer plantón, María Solana indicó que proyectar que el próximo será un Ejecutivo de 21 parlamentarios no resulta del todo honesto. «La mayoría de gobierno es de 30 y de todos esos, el PSN solo tiene 11», afirmó tras sumar al acuerdo a tres los nueve parlamentarios EH Bildu.

Esta tesis, en cualquier caso, no deja de ser una herramienta de negociación. Le sirve a Geroa Bai para exigir una atención diferenciada. Lo llaman una cuestión de «clarificar el papel de cada uno». En contraposición, el PSN y Contigo denuncian que se trata una pelea por mantener, al menos, lo mismo que se le dio hace cuatro años (la Presidencia del Parlamento, una Vicepresidencia y designar al senador autonómico).

El PSN, hasta donde se ha sabido, se resiste a repetir cesiones, apoyándose en que Geroa Bai ha caído en representación, de 9 a 7. Cuestión a la que los de Uxue Barkos replican que, si alguien obtuvo una recompensa desproporcionada hace cuatro años fue el PSN, que con dos escaños más se llevó la Presidencia del Ejecutivo y ocho consejerías.

A resultas de este mar de fondo, la escenificación de las negociaciones evidencia tiranteces. El choque fundamental es entre PSN y Geroa Bai. El PSN quiere mantener el guion que prefijó la presidenta en funciones. Esto abocó el miércoles a que Geroa Bai no acudiera, acusando a Chivite de faltar a su palabra de celebrar una reunión a dos para tratar estos asuntos. No entró Geroa Bai en qué debe negociarse sin Contigo Zurekin, centrando el desencuentro en una «pérdida de confianza» y acusando a Chivite de mantener la cita a sabiendas de que no acudirían.

«Llamaremos a Geroa Bai para dialogar, para negociar, pero en ningún caso para acordar, porque en ese acuerdo tiene que haber los 21 votos», avanzó ayer Ramón Alzórriz, secretario de Organización del PSN, tras la segunda ausencia de Geroa Bai.

Contigo Zurekin se abrió a que quienes serán sus socios mantengan la reunión dejándole fuera. «No vamos a obstaculizar que se produzca esa reunión bilateral que sistemáticamente se está demandando», dijo Begoña Alfaro. Pero reclamó que ese encuentro sea «una reunión bilateral en la que no se debe adoptar ninguna decisión relativa a la representación institucional y a la conformación de Gobierno».

EL APOYO DE MAYOR PESO

La lectura que hizo Geroa Bai tras las reacciones a este segundo plantón fue de «satisfacción». Además, justifica sus dos plantes desde la perspectiva de que «la firmeza en las negociaciones que se vuelve aún más necesaria después de lo ocurrido en Pamplona y en los ayuntamientos».

Mientras todo esto sucede, EH Bildu sigue teniendo en su mano la investidura de Chivite y, posteriormente, se convertirá en el socio imprescindible para sacar adelante una política progresista. Y no cabe obviar que, de todos los aliados necesarios para el PSN, es el que mayor respaldo popular consiguió en las elecciones.