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BILBO

Barkala deja la presidencia del puerto de Bilbo tras casi siete años al frente

El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbo, que tomó posesión de su cargo en junio de 2018, se hace a un lado ante «el nuevo escenario» que se va a generar, una vez que el Gobierno de Lakua liderado por Imanol Pradales tome «velocidad de crucero». Durante su mandato ha tenido que lidiar con situaciones como el Brexit y la pandemia.

Ricardo Barkala saluda durante una reciente comparecencia ante los medios.
Ricardo Barkala saluda durante una reciente comparecencia ante los medios. (Monika DEL VALLE | FOKU)

El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbo, Ricardo Barkala, anunció ayer su intención de dejar el cargo, tras casi siete años al frente de la institución, y dar paso a «una nueva tripulación». Su sustituto será nombrado previsiblemente el próximo mes de junio. El nombre del presidente lo decidirá el Gobierno de Lakua, aunque deberá ser ratificado por el Consejo español de Ministros.

Barkala hizo pública su renuncia durante una rueda de prensa sobre el tráfico de cruceros en el puerto bilbaino, e indicó que ya se la había comunicado anteriormente por escrito y verbalmente al lehendakari Pradales.

El responsable portuario aseguró que se encuentra «muy bien física y mentalmente», pero que es «importante marcharse a tiempo», especialmente cuando se trata de un cargo público. «La salud me ha respetado, es importante hacer una lectura de la situación y de cuándo uno debe dejarlo», indicó.

Según precisó, una de las circunstancias que le han llevado a tomar esta determinación es «la velocidad de crucero» que «está empezando a coger» el Gobierno de Imanol Pradales. «Como todo lehendakari, como cualquier responsable institucional cuando llega nuevo, tiene la obligación de poner las luces largas y diseñar un proyecto de país para 8 o 12 años o los que fuere, así lo está haciendo, como tiene que ser. Ese proyecto, esos objetivos y esos nuevos tiempos dan lugar a un nuevo escenario».

«SABOR AGRIDULCE»

El todavía presidente del puerto de Bilbo aseguró que abandona el cargo «con un sabor agridulce» y, aunque se encuentra «a gusto» ejerciendo esta tarea, está convencido de que es «la decisión adecuada» y «la mejor para el país, para el puerto e incluso para mí mismo».

En cuanto al balance de estos siete años de gestión, Barkala reconoció que ha tenido altibajos y que han ocurrido «cosas muy duras y algunos temas en los que no he tenido mucha fortuna, como la pandemia, que fue dramática en todos los sentidos, o el Brexit que afectó a nuestro principal mercado marítimo, que es el Reino Unido y hubo que adaptarse a que este mercado fuera un tercer país».

También destacó que ha tenido que afrontar «la huelga más importante de la historia de la estiba».

Respecto al futuro de la infraestructura, consideró que «está en un momento bonito», por lo que el próximo presidente va a tener que afrontar retos, pero también «va a vivir noticias bonitas y buenas al corto plazo».