Israel retoma el plan del exterminio con otra matanza masiva en Gaza
Con una masacre en la que mató en una noche de horror en Gaza a más de 400 personas, entre ellas 174 niños, Israel reanudó el plan de exterminio y expulsión de la población palestina, con el visto bueno de EEUU. Tras haber roto el acuerdo de tregua a diario desde su inicio, Benjamin Netanyahu protege su cargo con más matanzas, y amenazó con que «solo es el comienzo».

Israel ratificó lo que se sospechaba cuando firmó el acuerdo de alto el fuego para Gaza el pasado enero; que no tenía intención alguna de cumplirlo y que lo rompería definitivamente cuando llegara la hora de los pasos decisivos: la retirada total de la Franja y la negociación del fin definitivo de la agresión. De hecho, en estos 58 días no ha dejado de lanzar ataques y ha seguido impidiendo la entrada de ayuda.
Ayer confirmó, con una matanza masiva, que su plan desde el principio es el exterminio o la expulsión de la población palestina de su territorio y volvió a los bombardeos generalizados con una brutalidad desmedida.
En una noche mató a al menos 404 personas e hirió a 562, bombardeando a la vez distintos lugares del norte y el sur de la Franja. Entre los fallecidos, 174 son niños y niñas, y 89 mujeres. Estas cifras corresponden a los que llegaron a los hospitales. Muchos otros quedaron bajo los escombros.
Las bombas y disparos sorprendieron a la población mientras dormía y durante el mes del Ramadán, y llegaron desde aviones, helicópteros, tanques y otros vehículos.
Ciudad del Gaza, Jan Yunis y Rafah, Maghazi... El norte, el centro y el sur de la Franja volvieron a vivir el horror y las víctimas desbordaron los hospitales de Al-Shifa (norte) y Nasser y Hospital Europeo (sur), algunos de los que aún siguen en pie después de casi año y medio de devastación.
Entre los cadáveres que llegaban, se veían decenas de niños y bebés. Murieron familias enteras y también un gran número de personas que no pudieron llegar a los hospitales ante la falta de combustible para el transporte.
NETANYAHU CONFIRMÓ QUE LAS MASACRES SERÁN CRECIENTES
Impune, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que continuarán las matanzas. «Hamas ya ha sentido nuestra fuerza y me gustaría aclararles que esto es solo el comienzo. Seguiremos luchando para lograr todos los objetivos de la guerra (...) A partir de ahora, las negociaciones solo tendrán lugar bajo el fuego», amenazó, asegurando que el Ejército israelí actuará a partir de ahora «con intensidad creciente».
Las órdenes del Ejército para que los palestinos abandonen zonas limítrofes de Gaza y los movimientos de tanques adelantaban la reanudación de la invasión.
Entre los fallecidos ayer se encuentra Essam al-Dalis, jefe de Gobierno de Gaza, así como otros tres dirigentes gubernamentales: Ahmed al-Hatta, viceministro de Justicia; Mahmoud Abu Watfa, viceministro de Interior; y el director general de los Servicios de Seguridad Interna, Bahjat Abu Sultan. También falleció el portavoz del brazo armado de la Yihad Islámica, Naji Abu Saif, conocido como Abu Hamza, en un ataque que tuvo como objetivo tanto toda su familia como la de su hermano, según denunció el grupo.
Israel entierra así un alto el fuego que, de hecho, ya había roto. Con más de 160 muertos desde el comienzo de la tregua -casi tres cada día- no ha dejado de atacar Gaza y ha cortado toda entrada de alimentos y suministros básicos durante ya 15 días, llevando a los palestinos de nuevo al límite de la supervivencia.
CRISIS POLÍTICA ISRAELÍ
La razón de que ahora añada de nuevo las matanzas generalizadas tiene que ver con los planes originales de limpieza étnica del sionismo y el aval de EEUU, pero también con la crisis política en Israel y la propia supervivencia de Benjamin Netanyahu, su primer ministro.
Netanyahu se enfrenta a tres procesos judiciales por corrupción por los que debía declarar ayer. La vista se suspendió por motivos de seguridad, debido precisamente a los ataques que lanzó contra Gaza.
Además, está sometido a la presión por el cese del jefe del Shin Bet -servicio de Seguridad Interior-, Ronen Bar. El cese de Bar y la amenaza de destitución del fiscal general, Gali Baharav Miara, que paró la destitución de Bar, forman parte de la «limpieza política» con la que pretende rodearse solo de los más leales, en una deriva autárquica que alarma a parte de la sociedad israelí.
Netanyahu se protege como viene haciendo hace meses, con el apoyo de sus socios más ultras y con las prácticas genocidas en Palestina.
El Gobierno de Israel intentó culpar de la masacre a las propias víctimas y responsabilizó a Hamas. «Esto se produce tras la reiterada negativa de Hamas a liberar a nuestros rehenes, así como su rechazo a todas las propuestas recibidas del enviado de EEUU, Steve Witkoff, y de los mediadores», señaló la oficina de Netanyahu.
Sin embargo, fue Israel el que se negó a cumplir con el acuerdo y negociar la segunda fase del alto el fuego planteando que los grupos palestinos siguieran liberando israelíes sin ninguna contrapartida.
Tras la conclusión el 19 de febrero de la primera fase, que permitió varios canjes de prisioneros, Israel se negó a pasar a la segunda, que incluye la retirada de las tropas israelíes de Gaza, y además comenzó a incumplir puntos ya consensuados, como la entrada de ayuda. Finalmente, llegó a cortar la electricidad a la Franja.
AVAL DE EEUU AL ATAQUE
En esta vulneración contó con el apoyo claro de Estados Unidos, que presionó a Hamas para que accediera a las nuevas condiciones, dando soporte a la matanza de la noche de lunes. Israel informó previamente del ataque al Gobierno de Donald Trump, dando detalles sobre los objetivos.
El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Brian Hughes, ratificó este respaldo al sostener que «Hamas podría haber liberado rehenes para extender el alto el fuego, pero en lugar de ello optó por la negativa y la guerra. Presentamos a Hamas varias propuestas para la liberación de rehenes, pero Hamas las rechazó todas».
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, aseguró que Israel decidió bombardear de nuevo Gaza para salir del «punto muerto» en las negociaciones con Hamas y obligarle a llegar a un acuerdo.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también se refirió a Irán y a Yemen, contra el que EEUU lanzó el sábado una serie de bombardeos sobre distintas ciudades. «Como ha dejado claro el presidente Trump, Hamas, los huthíes, Irán, todos aquellos que buscan aterrorizar no solo a Israel, sino también a EEUU, pagarán un precio: se desatará el infierno», prometió Leavitt.
Israel dejó claro que no se detendrá y que a partir de ahora actuará «con más fuerza». El titular israelí de Exteriores , afirmó que «no es una operación de un día», y que continuaría en las horas siguientes.
A su vez, el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió de que los ataques contra Gaza no cesarán. «Hamas debe comprender que las reglas del juego han cambiado. No cesaremos la lucha hasta que todos los secuestrados regresen a casa y se eliminen todas las amenazas a los residentes del sur», evocando las amenazas de Trump de que «se abrirán las puertas del infierno».
Pero, bajo las bombas y sin negociaciones, el destino de los prisioneros israelíes es ahora más incierto, advirtió el movimiento palestino.
Por su parte, el Ejecutivo de Gaza condenó las «brutales masacres» del Ejército israelí en un contexto «catastrófico y asfixiante», cuando la población palestina «se ve privada de las necesidades más básicas de la vida, como alimentos, medicinas, agua, leche materna y sus suministros esenciales», tras 15 días sin que entre ayuda humanitaria al enclave y algo menos sin suministro eléctrico. Por ello, pidió los mediadores que exijan al primer ministro israelí «plena responsabilidad por violar el acuerdo» y al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna de urgencia y obligue a Israel a poner fin a su agresión.
Entre las reacciones internacionales de condena, destacó la tibieza de varias cancillerías ante la masacre, que mostraron su «preocupación» sin siquiera mencionar a Israel. Así, el portavoz de Exteriores de la UE, Anouar el Anouni «lamentó profundamente las hostilidades en Gaza» y deploró «la información que hemos obtenido sobre la muerte de civiles». Pidió a Israel «moderación en sus acciones» y a Hamas «que libere a todos los rehenes».
La titular de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, expresó su «gran preocupación»; el Gobierno francés pidió «el cese inmediato de las hostilidades»; el presidente del Consejo Europeo, António Costa, dijo estar «entristecido» por el gran número de víctimas civiles» y reclamó «poner fin a la escalada y que cese la violencia, la liberación de rehenes y detenidos y la reanudación de la ayuda humanitaria»; el Gobierno británico se mostró preocupado por las «pérdidas civiles», y el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo estar «conmocionado por los bombardeos de Israel sobre Gaza».
MSF: «Hildakoak eta gorpu zatiak jaso ditugu»
«Egoera oso txarra da. Hildako pila bat eta gorpu zatiak jaso ditugu, gehienak emakumeenak eta umeenak», adierazi zuen Mohammad Qishtak, Nasser Ospitalean MSF gobernuz kanpoko erakundearen larrialdietako medikuak. «Gorpuak non-nahi daude. Larrialdietako mediku batzuek konortea galdu dute egoeraren gordintasunarengatik», nabarmendu zuen. Bonbardaketen lehen une horietan, hirugarren graduko erredurak, buruan nahiz bularraldean zauriak artatu zituzten. Bi ordu baino gutxiagotan, larritasun desberdinak zituzten 400 zauritu baino gehiago iritsi ziren ospitalera. «Egoeraz kargu egitea zaila izan da», azaldu zuen. Gaza Hirian MSFko larrialdietako buru den Claire Nicoletek «bonbak non-nahi erortzen» zirela eta «minutu horiek benetan ikaragarriak» izan zirela esan zuen. «Benetan zaila da, horrelako eraso masiboak gertatzen direnean, zaurituak behar bezala artatzea». Al Jazeerako Hani Mahmoud kazetari gazatarrak Gaza Hirian dagoen Al-Ahli ospitaletik egin zuen kronikan ezagutarazi zuenez, «familiak iritsi dira ospitalera. Familia bereko 26 senide ikusi ditut».
Mediku zentro gehienek gainezka egin zuten denbora gutxian, eta ezinezkoa zen horietatik kanpo zeuden zaurituengana iristea, segurtasun arrazoiengatik. Iparraldean dagoen Al Shifako zuzendariak esan zuen minutuero zauritu bat hiltzen dela baliabide faltarengatik. Hamabost hilabeteko erasoaldi gordinaren eta erabateko laguntza humanitarioaren blokeoaren ondorioz, Zerrendako osasun sistema ia deseginda dago. «Bi milioi baino gehiagoren bizitza arriskuan dago. Duela bi aste baino gehiago ez da erregairik, jakirik edo ur edangarririk sartzen Gazan, blokeoa dela eta. Laguntza humanitarioak ez luke sekula gerra arma bat izan», esan zuen Ekialde Hurbilean Gosearen Kontrako Ekintzako operazioen burua den Natalia Anguerak. Bere langileen mugimenduak mugatzera behartuta egon da segurtasunagatik. GARA
Bahituen familiak, Netanyahuren kontra
Bahituen eta Desagertuen Familien Foroak atzo adierazi zuen duten «beldur handiena egia bihurtu» dela eta Benjamin Netanyahu lehen ministroaren Gobernuak «bahituak abandonatzea aukeratu» duela. Atzo, Parlamentuaren aurrean, elkarretaratzea egin zuen bonbardaketak salatzeko eta negoziazioak berriro has daitezela exijitzeko. “Maariv” egunkariari eginiko adierazpenetan, bahituta jarraitzen duten David eta Ariel Cunio anaien amak «gerta daitekeenarekin izututa» dagoela esan zuen. «Erasoak bukatzea erregutu nuen, baina Gobernuak ez ditu gure erreguak entzun. Badirudi ez duela bahituak itzultzea nahi, beste helburu batzuk dituela, alegia. Hori da nire ustea», plazaratu zuen. Netanyahu «bihozgabekoa» dela eta «soldadu israeldarren bizitzak sakrifikatzea bost axola» zaiola esan zuen. Bere bi semeak eta Arielen neska-laguna, Arbel Yehoud, 2023ko urriaren 7an bahitu zituzten Nir Oz kolonian. Yehoud urtarrilean askatu zuten, su eten akordioari esker. Orain arte Israelgo Armadak zortzi bahitu bakarrik erreskatatu ditu operazio militarrei esker; akordioei esker, ordea, 147 bahitu aske gelditu dira.
Iazko otsailean, Fernando Simon Marman eta Norberto Luis Har erreskatatu zituen Rafahn. Operazio horretan gutxienez 67 palestinar hil zituen Israelek. Urte horretako ekainean 270etik gora gazatar hil eta 400 baino gehiago zauritu zituen operazio militar batean, lau bahitu erreskatatzeko. Abuztuan, berriz, Kaid Farhan beduinoa aurkitu zuen. Horrez gain, soldaduek gutxienez hamabi bahitu hil dituzte aire erasoetan edo «hutsegitez». Israelen esanetan, egun 59 bahitu gelditzen dira Gazako zerrendan; horietatik 24 bizirik omen daude. GARA

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