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Dietistas destacan que el decreto estatal de comedores escolares mejora la situación

Los dietistas y nutricionistas vascos han valorado el nuevo real decreto de comedores escolares y han destacado que su contenido mejora algunos aspectos «clave» respecto de las frecuencias establecidas para algunos alimentos en los pliegos técnicos de Lakua para los comedores escolares, reduciendo productos de baja calidad nutricional.

Fruta y verdura en un comedor escolar.
Fruta y verdura en un comedor escolar. (GVA | EUROPA PRESS)

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este miércoles el decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que promueve el consumo de fruta y verdura fresca todos los días, de pescado entre una y tres veces a la semana y limita el consumo de fritos y elimina la bollería industrial.

Según el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la CAV, este real decreto mejora algunos aspectos «clave» respecto de lo que está establecido ahora en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

Para este colegio, la nueva normativa supone un «gran paso en la consolidación de políticas públicas de nutrición responsables, equitativas y alineadas con los retos actuales de salud pública, entre ellos la obesidad infantil», y de la protección del medio ambiente.

Destaca el «carácter oficial de la norma, de obligado cumplimiento, así como su aplicación «más allá de la educación obligatoria, con la inclusión de centros públicos, privados y concertados».

Los expertos en nutrición valoran que el real decreto establezca criterios «más estrictos» en lo referente a productos de baja calidad nutricional, lo que también mejora los límites vigentes actualmente en los comedores vascos.

Así, habrá menos presencia de fritos, rebozados, precocinados y carnes procesadas, con lo que se reduce la exposición de la población infantil a alimentos con exceso de grasas no saludables, sal y azúcares añadidos. Respecto a los postres, se refuerza el papel de la fruta fresca y de temporada, con una frecuencia mínima de cuatro raciones de fruta fresca por semana. Además, los lácteos utilizados como postre, máximo una vez a la semana, no podrán tener azúcares añadidos, todas ellas «mejoras muy en línea con las recomendaciones internacionales en prevención de la obesidad».