Un golazo de Fede Valverde ahoga al Athletic en la orilla
El Real Madrid, muy necesitado de alegrías, buscó la victoria sin descanso y disfrutó de numerosas ocasiones, incluyendo un gol anulado a Vinicius. Los bilbainos se emplearon con la misma intensidad en defensa, pero acabaron cayendo en el descuento.

Noventa minutos largos de esfuerzo defensivo y sufrimiento no le bastaron al Athletic para salir vivo del Bernabéu. El Real Madrid, muy necesitado de alegrías, buscó la victoria sin descanso y disfrutó de numerosas ocasiones, incluyendo un gol de Vinicius anulado por fuera de juego previo de Endrick, pero los bilbainos se emplearon con la misma intensidad y, casi, acierto en defensa. Hasta que en el 93 Fede Valverde cazó un rechace en el área para sentenciar el partido con un cañonazo, acabando con la buena racha de un rival que había enlazado siete jornadas en positivo. Todas lejos del Bernabéu, claro, donde el Athletic solo ha rascado tres empates en sus veinte últimas visitas ligueras.
Anoche estuvo a punto de llegar el cuarto en un partido que los rojiblancos encararon con un equipo totalmente renovado tras el enorme, uno más, esfuerzo del jueves. Solo repitió Berenguer en un equipo que incluía a cuatro de los cinco futbolistas del primer equipo que menos minutos han disputado esta temporada -Núñez, Adama, Vesga y Djaló- y que en el primer tiempo dedicó prácticamente todos sus esfuerzos a protegerse de un rival que, como era previsible, entró al campo con ganas de resolver rápido para evitarse otro disgusto.
Lo consiguió el Athletic porque aunque el balón y el control fueron locales y el juego se desarrolló casi siempre en el área de Unai Simón y alrededores, el Real Madrid tuvo que esperar 36 minutos para firmar su primer disparo entre los tres palos. Acababa de pisar el Athletic por primera vez el área merengue, con un complicado remate de Guruzeta que se marchó fuera, y repitió justo después con una llegada de Berenguer que acabó en córner. El primer tiempo, de hecho, acabó bastante más igualado de lo que había marchado durante la primera media hora.
El equilibrio acabó con el descanso. El segundo tiempo empezó como el primero pero con el Real Madrid algo más intenso y ahora más funo en el remate. Un disparo de Rodrygo rozó el palo y Unai Simón tuvo que lucirse ante Camavinga. Y como ni así llegaba el gol, Ancelotti metió más madera en el campo con la entrada de Endrick.
Empezaba a boquear el Athletic y Valverde buscó la solución arriba, refrescando a los jugadores más adelantados. Lo que incluyó la entrada de un Maroan al que, definitivamente, no hay rival, estadio ni competición que le imponga. Tres balones a la contra para el gasteiztarra se saldaron con dos llegadas peligrosas al área y la amarilla de Asencio, al que su técnico acabó retirando del campo temiéndose lo peor.
Las ocasiones del Athletic, en cualquier caso, fueron mucho más limitadas en número y forma que las de su rival, que lejos de asustarse, respondió volcándose definitivamente en la recta final. Se le escapó el premio entre los dedos en el ochenta, cuando el árbitro anulaba un gol de Vinicius por fuera de juego previo de Endrick, pero acabó lográndolo en el descuento, con un cañonazo de Valverde que ahogó al Athletic en la orilla.

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