El obispo de Donostia, José Ignacio Munilla, ha repasado, sin citar explícitamente, los temas candentes que han elevado la tensión entre la Iglesia y la sociedad civil. El aborto, la eutanasia y la enseñanza laica se han asomado a su alocución durante la celebración eucarística con motivo de la festividad de San Sebastián.
Munilla ha destacado que la fe cristiana «aporta elementos decisivos para el bien común» y ha lamentado que «la política, siendo muy necesaria, ha llegado a convertirse en el único principio rector de la existencia humana».
Ha añadido que «sería un error gravísimo que un valor moral absoluto, como por ejemplo es el caso del respeto a la dignidad de toda vida humana desde su concepción, quedase sin protección de forma incondicional, en virtud de una falsa prudencia». Cree que «la política pretende decidir el bien y el mal» y «determinar el principio y el fin de la vida», en clara alusión al aborto y a la eutanasia. Ha añadido que «pretende ser la única responsable del sistema de enseñanza».