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Israel se niega a entregar el cadáver de un preso palestino, contra el derecho internacional

Israel se ha negado a entregar el cuerpo sin vida de un preso palestino muerto de cáncer, una práctica contraria a la ley internacional. Basta con señalar que las autoridades israelíes han enterrado en cementerios o apilado en morgues los cadáveres de 300 palestinos.

Protestas en Ramala por la muerte del preso palestino.
Protestas en Ramala por la muerte del preso palestino. (Abbas MOMANI | AFP)

Israel ha anunciado que no entregará el cuerpo del preso palestino Naser Abu Hmeid, uno de los fundadores de la milicia Mártires de Al Aqsa, muerto este martes de cáncer mientras cumplía cadena perpetua en una cárcel israelí desde hace 20 años.

«Tras evaluar la situación y por recomendación de funcionarios de seguridad, el ministro de Defensa, Beny Gantz, decidió retener el cuerpo del terrorista Naser Abu Hmeid», ha informado el Ministerio, que se excusa en «la decisión del Gabinete de mantener los cuerpos» de palestinos muertos en el marco del conflicto palestino-israelí para lograr así el regreso «de los cautivos y desaparecidos».

Desde hace décadas, el Estado israelí practica una política de retención de cadáveres que grupos de derechos humanos y críticos consideran un castigo colectivo contrario a la ley internacional.

Hasta hoy, sepultados en cementerios o apilados en morgues, los cuerpos de en torno a 300 palestinos muertos en choques con fuerzas israelíes o en el marco del conflicto siguen retenidos por Israel.

Las autoridades mantienen esta política en base a una regulación de emergencia de la época del Mandato Británico (1922-1948) que fue validada formalmente por el Tribunal Supremo israelí en 2019.

Según el Centro de Derechos Humanos y Ayuda Legal de Jerusalén (JLAC), unos 250 cuerpos están inhumados desde hace largo tiempo en cementerios militares, mientras que más de un centenar de fallecidos más recientes en los últimos años están retenidos en morgues.

«Negligencia médica»

Cabe recordar que este martes la Autoridad Nacional Palestina (ANP) acusó al servicio penitenciario israelí de «negligencia médica» y aseguró que el preso no fue tratado como debía.

Abu Hmeid, oriundo de un campo de refugiados palestinos en las afueras de Ramala, fue arrestado por Israel en 2002. Le condenaron a siete cadenas perpetuas por siete israelíes muertos en un ataque perpetrado durante la Segunda Intifada.

El fallecido fue uno de los fundadores de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, brazo armado de Fatah, y era muy cercano a Marwan Barghouti, importante líder palestino también encarcelado.

Actualmente hay unos 600 prisioneros enfermos palestinos enfermos en cárceles israelíes, 24 de ellos pacientes de cáncer, según la Sociedad de Prisioneros Palestinos.