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Al menos cuatro muertos en el bombardeo israelí contra el mayor hospital público de Líbano

Israel ha matado al menos a cuatro personas en el bombardeo de los alrededores del mayor hospital público de Líbano. Este ataque se suma a varios otros que este lunes han golpeado infraestructuras civiles, entre ellos una docena de oficinas de una sociedad financiera vinculada a Hizbulah.

Una columna de humo se eleva desde el sur de Beirut tras el ataque israelí.
Una columna de humo se eleva desde el sur de Beirut tras el ataque israelí. (Fadel ITANI | AFP)

Al menos cuatro personas han muerto, entre ellas un niño, y varias han resultado heridas en ataques israelíes cerca del hospital Rafik Hariri en Beirut, el hospital público más grande del país en el distrito de Ouzai, al sur de la capital libanesa.

Israel ha lanzado este lunes al menos 13 ataques sobre los suburbios de Dahiye sur de Beirut. El hospital Rafik Hariri había acogido heridos en los bombardeos de estas zonas y las bombas alcanzaron su entrada.

Miembros de los servicios de rescate buscaban supervivientes entre los escombros. La orden de evacuación previa provocó el pánico entre los residentes, algunos de los cuales echaron a correr por las calles,

«No dieron tiempo suficiente a la gente para evacuar. La redada se produjo demasiado pronto después del aviso», afirmó uno de ellos.

A primera hora de la tarde, el Ejército israelí ordenó a los residentes que abandonaran dos zonas de los suburbios del sur anunciado el bombardeo de varios edificios.

«Vives cerca de instalaciones e intereses afiliados a Hezbollah que el ejército atacará en un futuro próximo», anunció el portavoz del Ejército para el público de habla árabe, Avichay Adraee, señalando en particular una zona cercana al aeropuerto de Beirut.

Concretamente amenazó siete edificios e infraestructuras supuestamente empleadas por Hizbulah, y puso en su punto de mira el Hospital General Sahel.

Para justificar la amenaza sostuvo que bajo sus cimientos, Hizbulah guarda más de 500 millones de dólares en oro y papel moneda en un búnker.

El hospital fue rápidamente evacuado y su dirección negó las acusaciones israelíes.

Ataque a una socidedad financiera

Precisamente, en las últimas horas los bombardeos israelíes habían golpeado una docena oficinas de la sociedad financiera Al-Qard al-Hassan, vinculada a Hizbulah, en Beirut, Baalbeck, Tiro y Nabatiyeh, causando grandes daños.

La fuerza aérea israelí había intensificado los ataques en todo Líbano la víspera y el sábado anunció que bombardearía esta compañía. De esta forma, Israel admite que sus ataques van más allá de los objetivos militares que declaraba hasta el momento, en contra de la legislación internacional.

Al-Qard Al-Hassan es una institución financiera que ofrece microcréditos en un país donde el sistema bancario tradicional se ha derrumbado debido a la grave crisis económica. Forma parte de una red de asociaciones, escuelas y hospitales que han ganado popularidad dentro y fuera de la comunidad chií. Según el Ejército israelí, en las arcas de Al-Qard al-Hassan se encuentran «miles de millones de dólares» pertenecientes a Hizbulah.

La Oficina Regional de Derechos Humanos de la ONU condenó este bombardeo de varias zonas urbanas y residenciales y recordó a Israel que según el derecho internacional humanitario, incluso «los objetos que contribuyen económica o financieramente al esfuerzo bélico de una parte en un conflicto no pueden ser lícitamente convertidos en blanco de ataques únicamente sobre esa base, ya que no cumplen la definición de objetivo militar».

«Estos ataques causaron una gran destrucción de propiedades residenciales, infraestructura civil y locales comerciales, además de un pánico indescriptible y otra ola de desplazamiento entre los residentes de esas zonas», añadió.

«Tras amenazar al Hospital Sahel de los barrios del sur de Beirut, que continuaba funcionando parcialmente a pesar de las condiciones de seguridad tan difíciles, el enemigo israelí ha atacado una de las entradas del Hospital Público Universitario Rafik Hariri», ha denunciado el Ministerio de Sanidad libanés.

El centro «que sigue funcionando con normalidad con todo su personal médico y sanitario y que recibe un gran número de pacientes y acoge un centro del Comité Internacional de la Cruz Roja», ha añadido.

Por ello, ha denunciado los «crímenes de guerra que no respetan ninguna ley humanitaria ni internacional» antes de recordar los cuatro sanitarios muertos y cinco heridos además de varios vehículos dañados en las últimas 24 horas de ataques. Así, pide a la comunidad internacional  romper el silencio ante «lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo y lo que podría ocurrir».