Agustin Goikoetxea
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Solicitud a Costas para que prohíba las terrazas hosteleras en el muelle de Marzana

El arquitecto Iñaki Uriarte solicita a Costas que prohíba las terrazas hosteleras en el muelle de Marzana, en Bilbo, por «invadir» la franja de protección de seis metros de anchura que fija la ley. Residentes del entorno llevan tiempo denunciando las afecciones que generan estos negocios.

Terrazas que, según el denunciante, incumplen la Ley de Costas.
Terrazas que, según el denunciante, incumplen la Ley de Costas. (Iñaki Uriarte)

En pleno debate sobre la nueva ordenanza de terrazas en Bilbo, con los empresarios hosteleros reclamando más laxitud y asociaciones vecinales más control, el arquitecto Iñaki Uriarte ha presentado este viernes ante la Demarcación de Costas una solicitud para prohibir la instalación de veladores en el muelle de Marzana. Este defensor del patrimonio apunta a que estos negocios se encuentran en la servidumbre de paso de seis metros de ancho que establece la ley.

La problemática generada por la hostelería en el Botxo no es nueva. Ahí están, por ejemplo, las reiteradas denuncias de la Asociación Vecinal Uribitarte Anaitasuna que han acusado al Consistorio de practicar «una política de ocultamiento y falta de atención» a las afecciones que generan las actividades de ocio en Abando e Indautxu, que ha llevado a que el propio Defensor del Pueblo instase al Gobierno municipal a garantizar el descanso vecinal.

En una ciudad en la que los responsables municipales promocionan las actividades orientadas al turismo, el muelle de Marzana se ha convertido en una zona de especial interés. En la margen izquierda de las aguas del Ibaizabal, junto al emblemático puente de San Anton y frente al publicitado mercado de la Ribera, han proliferado los negocios de hostelería.

Problemas de convivencia

Residentes del entorno se quejan de los problemas de convivencia que les están generando las terrazas, acusando a los hosteleros de saltarse los horarios y haber colonizado con el mobiliario un lugar de paso, en vez de disponer de almacenes donde recogerlo. Sin duda, el ruido es lo que provoca más molestias.

En ese contexto llega la denuncia de Iñaki Uriarte ante la Demarcación de Costas. El arquitecto aporta imágenes de la «implantación permanente» de los veladores en la franja de seis metros de protección que establece la Ley 22/1988, con mamparas acristaladas y toldos, adosados a la barandilla de delimitación del muelle con el cauce de la Ría.

Apunta que son al menos cinco establecimientos los que, con sus montajes, crean «un notable estrechamiento del espacio peatonal», más la clientela que habitualmente se sitúa frente a las fachadas de los locales y el tráfico ocasional permitido.

El también presidente de la asociación Defensa Cívica del Patrimonio incide en que todo ello «genera un inadmisible y prolongado colapso visual de la percepción de un tramo de notable interés paisajístico, el frente arquitectónico fluvial que delimita el Conjunto Monumental de Zazpi Kaleak o Casco Viejo calificado como Conjunto Monumental por el Decreto 543/1995, de 29 de diciembre, lo que le otorga una protección en virtud de la Ley 6/2019, de 9 de mayo de Patrimonio Cultural Vasco».

Señala que esta ley establece en su artículo 49, relativo al entorno de los bienes culturales inmuebles, «que es extensiva a los Conjuntos Monumentales y establece limitaciones al espacio que pueda afectar a la contemplación de los valores culturales del bien y a su puesta en valor».