
El duelo de la Liga Asobal del sábado pasado entre el Barça y Bidasoa-Irun dejó la triste imagen de la lesión del guardameta blaugrana Gonzalo Pérez de Vargas durante un lance del juego. El portero manchego, de 34 años, uno de los mejores del mundo en su posición, sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, según ha comunicado este lunes el club azulgrana.
Pérez de Vargas será intervenido quirúrgicamente en los próximos días y, después de la operación, el Barça emitirá un nuevo comunicado, aunque todo apunta que se perderña lo que resta de temporada.
El portero toledano se lesionó el pasado sábado durante la victoria del conjunto azulgrana frente al Bidasoa Irún (32-30) en el Palau Blaugrana, en una mala caída en el intento de parar un lanzamiento, tras la que el jugador quedó tendido sobre la pista con gestos de dolor y tuvo que ser llevado a vestuarios por sus compañeros Dika Mem, Luis Frade y Melvyn Richardson sin poder apoyar la pierna afectada.
Las pruebas posteriores han confirmado la gravedad de la lesión del toledano, quien probablemente no volverá a vestir la camiseta azulgrana, ya que se marchará libre al THW Kiel alemán al final de la temporada.
Bidasoa-Irun, ante el Limoges
Mientras tanto, la vida sigue y Bidasoa-Irun, inesperado testigo directo de la desgraciada jugada del portero manchego, se prepara para visitar otra cancha casi tan difícil como el Palau Blaugrana. Se trata nada menos que la del Limoges que entrena el exjugador Alberto Entrerríos, a partir de las 20.45 y emitido por ETB4 y EITB.eus.
El conjunto galo tiene un potencial económico muy superior al del Bidasoa, sin embargo en la liga de su país marcha en la zona baja de la clasificación y en Europa está a dos puntos de los guipuzcoanos, que lidera este Grupo III de la Main Round de la EHF European League, luego de ganar los tres partidos que ha dispoutado hasta el monento.
Con todo, Limoges, donde milita un ex de Bidasoa-Irun como Jon Azkue, se presenta como el principal escollo que han tenido los entrenados por Álex Mozas en su brillante andadura europea. El talento egipcio de Seif El-Deraa y el del zurdo nigeriano Faruk Yusuf son otros de los argumentos de un Limoges que a llevar al límite al conjunto guipuzcoano.
El cuadro de la bahía del Txingudi cuenta con la baja para este encuentro de Eneko Furundarena, que ya se perdió el último partido de liga por un problema muscular, lo que obligará a un esfuerzo defensivo extra para Matheus da Silva y Marko Jevtic.
Álex Mozas, con todo, confía en el potencial de su equipo para plantar cara al Limoges, por mucho que prevea un encuentro «incómodo».
«Hay muchos jugadores que conocemos en su plantilla como Turchenko, tienen gente muy asentada en competición europea, con el portero Slavic, pero en este caso lo importante es el entrenador, que le da ese toque al equipo y eso hace que vaya a ser un partido incómodo», ha explicado.
«Llegamos a Limoges como líderes del grupo, con ese respeto que nos hemos ganado en esta primera parte de la competición, pero sabiendo que estamos ante, para mí, la mejor plantilla del grupo», ha subrayado Mozas.
En todo caso, y pese a la derrota en el Palau Blaugrana, la imagen que dejó Bidasoa–Irun en la derrota ante el Barcelona ha incrementado la moral de la plantilla amarilla, a la que ve preparada para hacer frente a las estrellas del Limoges.
«Ellos tienen mucha dinamita. Si sacamos algo de allí sería increíble por temas de cansancio, pero nos vendrá bien de cara al partido que disputaremos aquí en casa», ha recalcado el preparador madrileño.

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