Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

Bajas sensibles para recuperar la autoestima foránea ante unas opciones europeas ampliadas

La escuadra rojilla, que no podrá contar con los sancionados Areso y Aimar, solo ha ganado un envite liguero como visitante –en Anoeta en octubre– y el Celta es la quinta mejor escuadra como local. A su favor, que los dos últimos desplazamientos a Balaídos se han saldado con victorias.

Rubén Peña, precisamente en un encuentro frente al Celta, puede volver a ser titular en Balaídos.
Rubén Peña, precisamente en un encuentro frente al Celta, puede volver a ser titular en Balaídos. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

Osasuna no gana lejos de su estadio desde octubre pasado, cuando lo hizo en Anoeta. Demasiado tiempo para un equipo que ya no esconde que el objetivo de la permanencia se le queda corto y aspira a ocupar alguno de los puestos europeos. Un reto que ha ganado enteros tras la eliminación de Milan y Atalanta en la Champions, lo que puede traer consigo que LaLiga gane una posición continental y el octavo dispute Conference.

Pero para dar ese salto cualitativo, la escuadra navarra necesita mejorar ostensiblemente sus números foráneos, que le colocan como el decimosexto equipo en ese apartado –el citado triunfo en Donostia, seis empates y cuatro derrotas–, un lugar poco adecuado para un equipo que pugna por Europa. Además, la visita a Balaídos no parece la más propicia para variar esa dinámica –el Celta es el quinto mejor anfitrión del torneo liguero–, con los locales remontando el vuelo después de un pésimo inicio de 2025.

Por si no fuera suficiente, Vicente Moreno no podrá contar con dos puntales de su habitual once, los sancionados Areso y Aimar, jugadores básicos, especialmente en el juego de ataque osasunista, por las coladas y centros del de Cascante y el último pase y remates del de Arazuri. Sus relevos naturales serían Rubén Peña y Moi Gómez, respectivamente, aunque en el segundo caso las combinaciones también pasan por la entrada de Ibáñez.

Por si acaso, el técnico valenciano se llevó a tierras gallegas al promesas Iñigo Argibide, que se maneja en el lateral derecho y que, casualidades de la vida, por estas mismas fechas, pero del año pasado, debutó con el primer equipo frente a Las Palmas. El preparador de Massanassa también tendrá que tomar decisiones en el eje de la zaga. El buen partido que realizó Herrando ante los merengues le hace acreedor de la continuidad, en detrimento de Boyomo, que vuelve a la lista, pero el de Tiebas ya ha pasado esta temporada por situaciones similares sin haber recibido el merecido premio.

Paso adelante

Pese a las notables ausencias, Osasuna tiene que dar un paso adelante si no quiere descolgarse de la pugna continental. Una derrota en el estadio celtiña no solo le daría ventaja a los adversarios que actualmente compiten con el bloque navarro por dicha recompensa, sino que posibilitaría que el Celta se sumase a esa lucha europea, al igualar a puntos a los rojillos. A favor de los visitantes, que últimamente le tienen tomada la medida a su rival cuando se juegan los puntos en Vigo. Dos victorias consecutivas (1-2 y 0-2) así lo atestiguan.

Repetir una tercera no será tarea fácil, ante un oponente que «tiene una forma de jugar muy concreta, con un dibujo diferente a la mayoría de equipos de la Liga. Son pocos los equipos que han podido sacar algo de allí», recordó Vicente Moreno. Y añadió que será una «bonita» oportunidad para algunos menos habituales por las bajas. «No somos de llorar en exceso. No están y vamos a buscar soluciones», comentó el preparador osasunista.

Ante la posibilidad de que haya una plaza extra para jugar competición europea, señaló que «hablamos de hipótesis, que no me gusta, pero habiendo convertido dos empates en victorias, estaríamos dentro de esas posiciones». Precisamente, quiso ver la parte positiva de ser el rey del empate en la máxima categoría. «Quiere decir que somos un equipo competitivo y difícil de batir. Los rivales, con nosotros, lo tienen complicado», sacó pecho.

Sin atisbo de renovación

En el plano extradeportivo, Vicente Moreno fue interpelado sobre su posible renovación, pero dejó claro que, de momento, no ha recibido ninguna propuesta por parte de la entidad rojilla. «No ha cambiado nada, a día de hoy seguimos en la misma situación. El foco está en la competición, tanto por mi parte como del club. A día de hoy, no ha habido nada. Por parte del club, no ha habido una propuesta de renovación ni se ha hablado de este tema», insistió.

En este sentido, aclaró que «nunca» mentirá sobre dicha cuestión. «Cuando os diga una cosa, será. Cuando no la pueda decir, no diré nada», explicó, al tiempo que indicó que «se trata de hacerlo muy bien de aquí al final y todo irá a su sitio, si va todo bien».

También resaltó que está «encantado» por la ocasión que se le ha ofrecido y el hecho de dirigir a Osasuna, por lo menos durante la actual campaña. «Disfruto cada día de Tajonar y de El Sadar. Estoy muy feliz, pero no hay mucho más que decir. Estoy centrado en el foco, que es el siguiente partido», zanjó la cuestión. Los buenos resultados le avalan, pero parece que, de momento, el club rojillo tiene otros planes.