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Rusia y Ucrania negocian un acuerdo que garantice la navegación segura en el mar Negro

Según ha informado el Gobierno de Estados Unidos, las autoridades de Kiev y de Moscú están negociando un acuerdo que garantice la navegación segura en el mar Negro. Estarían de acuerdo en eliminar el uso de la fuerza e impedir la utilización de barcos comerciales con fines militares.

Imagen de buque mercante en Odesa, Ucrania.
Imagen de buque mercante en Odesa, Ucrania. (Yulii ZOZULIA | EP)

Los gobiernos de Ucrania y Rusia están de acuerdo en dar pasos para lograr una navegación segura en el mar Negro y eliminar el uso de la fuerza. Así lo ha indicado este martes la Administración de Estados Unidos en un resumen de los contactos mantenidos con ambas partes en Arabia Saudí.

Washington quiere seguir «facilitando» las negociaciones y coincide con las partes rusa y ucraniana en la necesidad de mantener los contactos para llegar a acuerdos concretos, si bien por ahora ni Moscú ni Kiev se han comprometido a nada más allá de a seguir sentándose en la mesa de negociación.

Uno de los objetivos a corto plazo sería restaurar el acuerdo para facilitar la exportación de grano a través del mar Negro y, en este ámbito, Rusia y Ucrania estarían de acuerdo en eliminar el uso de la fuerza e impedir la utilización de barcos comerciales con fines militares, según la nota oficial estadounidense.

Asimismo, esperan desarrollar medidas que permitan poner en práctica la prohibición de los ataques contra la infraestructura energética a ambos lados de la frontera. Las autoridades rusas y ucranianas se han acusado precisamente en los últimos días de bombardear este tipo de objetivos de manera recurrente.

Retorno de prisioneros y menores

La delegación de Ucrania ha abogado también durante los contactos por proseguir con los canjes de prisioneros de guerra y lograr el retorno de los niños trasladados de manera «forzada» a Rusia.

Por otra parte, el Gobierno de Trump se ha comprometido en el marco de este deshielo a «ayudar» a Rusia a restaurar su acceso al mercado global para productos agrícolas y fertilizantes y a facilitar tanto la entrada de estos bienes a puertos como los sistemas para garantizar el pago de transacciones, en una aparente concesión tras años de sanciones derivadas precisamente de la invasión sobre Ucrania.