Xabier Rodríguez

La Real Sociedad ya sabe cómo ganar en Copa en el Santiago Bernabéu

El equipo donostiarra tiene que remontar el 0-1 de la ida este martes por la noche en el templo madrileño (21-30, ETB-1). Será la tercera semifinal que dispute el club desde la llegada de Roberto Olabe y el ascenso del técnico Imanol Alguacil al primer equipo.

Los jugadores de la Real, bromistas y motivados, en el último entrenamiento antes de visitar al Real Madrid en el Bernabéu.
Los jugadores de la Real, bromistas y motivados, en el último entrenamiento antes de visitar al Real Madrid en el Bernabéu. (REAL SOCIEDAD)

En la Junta General de Accionistas de hace tres meses, Jokin Aperribay explicaba que uno de los objetivos que se plantearon cuando Roberto Olabe llegó como director deportivo era conseguir que el equipo pudiera competir tres partidos por semana a un alto nivel. Desde entonces, la Real ha sido una vez campeón de Copa y ha llegado otra vez más a semifinales, además de alcanzar tres veces los octavos de final en competición europea. El partido del Bernabéu será la tercera semifinal que dispute desde la llegada de Olabe y el ascenso de Imanol al primer equipo.

Aunque no esté siendo la temporada más propicia para creer en una hazaña de la Real, lo cierto es que, repasando los antecedentes de enfrentamientos entre ambos equipos en Copa, encontramos varios ejemplos que animan a mantener la ilusión alta.

La de este 2025 es la undécima vez que la Real Sociedad se enfrenta al Real Madrid en Copa, con resultados bastante diversos. La primera vez que pisó el Bernabéu para disputar un partido de esa competición fue en las semifinales de 1951. Era el equipo entrenado por Benito Díaz, al que habían vuelto, ya veteranos, Ignacio Eizaguirre, Epi e Igoa. Debían defender el 1-0 que lograron en Atotxa y el entrenador de la Real utilizó «ese cerrojo que el preparador donostiarra dijo que no iba a emplear», según publicó el diario Marca. El Madrid era el favorito para pasar a la final, sin embargo, los goles de Barinaga y Caeiro dieron la victoria a la Real. Al termino del partido, cuando la prensa le pidió su opinión, Benito Díaz declaró: «Han ganado unos y han perdido otros».

Después de aquella victoria, ambos equipos se enfrentaron tres veces más durante los años cincuenta. Pero era ya un Real Madrid al que había llegado Di Stefano, que ganaba Copas de Europa y que se convirtió en uno de los elementos de propaganda del franquismo. En 1962, con una Real en crisis y que terminaría la temporada con el descenso a Segunda, el Real Madrid se enfrentó a un Sanse que contaba con Ormaetxea, Arzak, Amas o Urreisti. Dos años más tarde, esos mismos jugadores volverían a enfrentarse al Real Madrid en Copa, esta vez jugando con la Real. En ambas ocasiones la victoria fue para los blancos.

Y como ocurre cuando se repasa la historia de la Real, es la generación campeona de los años 80 la que ha tenido mejores resultados en Copa frente al Real Madrid. En 1978, la Real defendía el 2-0 que traía de Atotxa. En el descanso el Madrid había igualado la eliminatoria, pero la Real logró la clasificación en el minuto 75 con un gol de Satrus. De cabeza, por supuesto. En 1982, el mismo día que se anunciaba una huelga de futbolistas en la que reclamaban, entre otras cosas, la eliminación del derecho de retención, la Real perdió por penaltis las semifinales de Copa en el Bernabéu.

Día muy recordado

Seis años más tarde llegaría uno de los partidos más recordados de la historia copera txuri-urdin. Ese día, la Real traía una ventaja de un gol, gracias al tanto logrado por Bakero en Atotxa. Se esperaba un partido duro en el Bernabéu, sin embargo, una segunda parte espectacular del equipo de Toshack, terminó con un 0-4 gracias a los goles de Gorriz, Txiki y dos de Bakero, el segundo con un cabezazo en plancha. Fue la temporada de los dos subcampeonatos de la Real, que volvió al Bernabéu para una final de Copa en la que, inusualmente, partía como favorito frente a un Barcelona cuya plantilla protagonizaría un mes más tarde el motín del Hesperia, reclamando la dimisión del presidente Núñez.

En aquella final, la afición de la Real tuvo que soportar el gol de Alexanco y una violenta carga policial a la salida del estadio. «Fueron capaces de cargar brutalmente contra personas pacíficas que salían del estadio, personas que no eran sospechosas de nada, padres e hijos, que soportaban las cargas de un grupo de policías a caballo y que vieron, impotentes, cómo se cometía una arbitrariedad por los, en teoría, defensores del orden», declaró entonces el concejal del ayuntamiento de Donostia por Alianza Popular, Gregorio Ordóñez, victima también de aquella carga.

En 1993 la Real volvía a disputar un partido de Copa en el Bernabéu. Un partido de cuartos de final que terminó con 4-0 para el Real Madrid y que parecía sentenciar la eliminatoria. En Atotxa, la Real fue capaz de ganar por 4-1 y consiguió lograr el quinto gol, que igualaba la eliminatoria. Pero el árbitro anuló el tanto de Carlos Xavier y señaló una falta previa cometida sobre Carlos Martínez.

Mejores recuerdos trae el último partido de Copa de la Real en el Bernabéu. Unos cuartos de final que terminaron con victoria por 3-4, en una exhibición de Odegaard, Isak, Merino y compañía. Sí, en la edición de la Copa que se retrasó un año por la pandemia y que la Real terminaría ganando gracias al gol de Oyarzabal al Athletic.

Los precedentes de la Real en el Bernabéu son mejores de lo que cualquiera pudiera pensar. Eso sí, el resultado que trae de Anoeta no deja otra opción que la victoria. Aperribay y Olabe querían un equipo capaz de competir y es el momento perfecto para demostrarlo.