
El Parlamento de Gasteiz ha celebrado este miércoles un pleno monográfico para debatir entre los grupos «la dirección de la política económica e industrial, las prioridades y las iniciativas más relevantes ligadas a la generación de riqueza en el nuevo escenario económico que se ha abierto». Por la mañana se han hecho las exposiciones generales, donde se ha comprobado la existencia de dos modelos de gobernanza y, por la tarde, en la votación de las resoluciones, también se han comprobado las diferencias: mientras PNV y PSE han votado en contra de todas las propuestas de la oposición, EH Bildu ha apoyado cinco puntos de los partidos del Gobierno que ha considerado aceptables.
En las intervenciones matinales ha quedado en evidencia la diferencia de modelo del papel de lo público que tienen EH Bildu y el PNV y el lehendakari, Imanol Pradales. Mientras Pello Otxandiano ha defendido que lo público marque la dirección de lo privado para que se «subordine el funcionamiento del mercado a propósitos de interés público o social», el PNV ha asegurado que le «preocupa mucho» lo que considera una tendencia «intervencionista» y Pradales ha defendido la «libertad frente a la imposición» y el «liderazgo público desde la cooperación, no desde el intervencionismo».
Como grupo proponente del debate, el pleno ha comenzado con la intervención de Pello Otxandiano, para quien «los partidos del Gobierno han dado un paso en la buena dirección», al pasar de que «la mejor política industrial es la que no se hace» a asumir que el sector público «tiene que ser parte activa en la transformación industrial. Pero no es suficiente, se quedan ustedes a mitad de camino. No se trata de acompañar al sector privado compartiendo riesgos. Es mucho más que eso».
En opinión de EH Bildu, «necesitamos una política industrial apoyada sobre una relación público-privada simbiótica, equilibrada y responsable, que subordine el funcionamiento del mercado a propósitos de interés público o social, proyectando para ello una dirección para el desarrollo económico y la innovación tecnológica, de tal manera que instituciones y empresas sean co-creadoras de mercado, compartiendo riesgos pero también beneficios».
Banco Vasco de Inversiones
En ese camino, Otxandiano ha defendido la creación de un «Banco Vasco de Inversiones» que «no sería una simple ampliación del Instituto Vasco de Finanzas, sino una nueva arquitectura institucional financiera para transformar el modelo económico vasco, reforzar el autogobierno y asegurar una transición justa, sostenible y equitativa».
También ha recordado que EH Bildu se reafirma en la necesidad de «crear un Fondo para la Promoción de Vivienda Pública, activando la capacidad de movilización de 3.000 millones de euros en los próximos diez años». Además, ha propuesto que se haga un análisis técnico-jurídico sobre la creación de un ente público de comercialización de energía, como en Catalunya.
El PNV, «preocupado» por el intervencionismo
Pero que la administración pública tome las riendas de la política industrial y económica «preocupa muchísimo» al PNV, según ha expuesto el parlamentario Markel Olano, quien ha afirmado que EH Bildu defiende que «las instituciones públicas deben intervenir en la economía», lo que a su entender genera «desconfianza» en la sociedad y es perjudicial.
Olano ha explicado que hay que «definir que una cosa es la regulación y otra es la intervención. Una cosa es que tú regules para que no se desarrolle neoliberalismo salvaje –en lo que la Administración pública tiene su responsabilidad−, y otra cosa es que a la Administración pública le toque tomar papeles que no se le dan y plantear intervenciones en cualquier sitio».
El lehendakari Pradales, que no estaba obligado a intervenir, ha optado por tomar la palabra y ha entrado en este debate defendiendo el principio de «la libertad frente a la imposición. La iniciativa individual y comunitaria es el motor del desarrollo económico y social. Nos corresponde generar las condiciones idóneas para favorecer la creación de riqueza y empleo, el emprendimiento y la inversión productiva».
Y también ha abogado por la «colaboración público-privada frente a intervencionismo», explicando que «entendemos el liderazgo público desde la cooperación, no desde la imposición ni desde el intervencionismo».
Anuncios del lehendakari
Además, ha aprovechado su intervención para anunciar que llevará a la Conferencia de Presidentes Autonómicos del viernes una propuesta para obtener una mayor potencia eléctrica para la industria, con la oferta de «concertar un cupo energético e industrial con el Estado. Estamos dispuestos a asumir la financiación de parte de las inversiones necesarias en la red eléctrica vasca», como se hace en las obras del TAV.
También ha anunciado que la próxima semana el Gobierno presentará su Plan Industrial, que está elaborando la consultora navarra Zabala Innovation, y en julio pondrán «a disposición de los agentes sociales y económicos un informe sobre el salario mínimo de convenio en Euskadi que servirá para avanzar en esta cuestión».
Otras intervenciones
Y mientras el lehendakari y el PNV criticaban el «intervencionismo», el PP les acusaba a ellos precisamente de «intervencionistas». Por supuesto, Markel Olano ha defendido y «reivindicado» el «modelo industrial y empresarial vasco, reconocido en Europa, para crear riqueza y repartirla». Mientras que Eneko Andueza, desde el PSE, ha agradecido a EH Bildu la convocatoria del pleno porque le daba la «oportunidad para hacer una radiografía de un escenario económico en España y en Euskadi de fortaleza y de solvencia. Un escenario optimista a tenor de todos los indicadores».
El secretario general del PSE ha ridiculizado después la posición de Pello Otxandiano, diciéndole que «los problemas de hoy en día no se resuelven con más soberanía. Los problemas de hoy en día son globales, son materiales y no se resuelven mirándonos al ombligo ni levantando banderas, ni reivindicando identidades exclusivas y excluyentes». También le ha acusado de no llevar propuestas de interés.
Desde Sumar, Jon Hernández ha defendido que «el horizonte que planteamos es el de la democratización de la economía, el respeto a los límites del planeta y el reparto de la riqueza». Ha asegurado que «no basta con descarbonizar la economía si no democratizamos también sus reglas de juego». «Nuestro reto es inmenso pero ineludible: garantizar condiciones materiales para una vida digna en el presente, sin hipotecar el bienestar de las generaciones futuras. Se debe decidir, desde lo público, qué producir, cómo hacerlo y al servicio de quién», ha explicado.
PNV y PSE lo rechazan todo
El pleno se ha suspendido sobre las 13.15 horas, para que los grupos presentaran sus propuestas de resolución, se pudieran negociar, y la sesión se ha retomado pasadas las 15.15. Pero no ha habido ningún tipo de negociación fructífera, puesto que PNV y PSE, que han presentado conjuntamente sus 25 puntos, no han hecho ningún intento de transaccionar nada que llegara de la oposición.
También en esto se han evidenciado las diferencias de dos modelos entre los grupos políticos, porque pese al rechazo a todas sus resoluciones –alguna que solo pedía cumplir las leyes aprobadas por el Parlamento en materia de energías renovables y otra que podía coincidir con los deseos del Gobierno– EH Bildu ha apoyado 5 resoluciones de PNV y PSE, que consideraba positivas y se ha abstenido en otras.

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