Imanol CARRILLO
DONOSTIA

El trabajo doméstico equivaldría al 32,4% del PIB de la CAV en 2013

Según un estudio de Eustat, el valor de la producción doméstica no remunerada de la CAV ascendió en 2013 a 21.342 millones de euros, lo que equivaldría al 32,4% del Producto Interior Bruto (PIB). En veinte años, los hombres han elevado su participación, pero las mujeres todavía duplican el porcentaje que asumen.

El Instituto Vasco de Estadística, Eustat, publicó ayer en su web la quinta edición de la Cuenta Satélite del Trabajo Doméstico, cuyo objetivo fundamental es «proporcionar una imagen global de las actividades productivas realizadas por los hogares» y que no son remuneradas. Asimismo, tiene la intención de estimar el valor económico aportado por dichas actividades, que no se recogen, en su mayor parte, en las estimaciones del Producto Interior Bruto (PIB).

En este informe en concreto, Eustat ha realizado una comparación de veinte años, desde 1993 hasta 2013, reflejada cada cinco años. Para ello, ha tenido en cuenta las principales actividades productivas: proporcionar comida (en el año 2013 concentró un 43,3%), proporcionar alojamiento (31,2%), cuidado y educación (17,7%) y las tareas relacionadas con la ropa (7,9%).

Según revela el estudio, el valor del trabajo doméstico no remunerado en la CAV ascendería a 21.342 millones de euros en 2013, lo que equivaldría al 32,4% del PIB de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa de ese año, frente al 46,2% de 1993 (11.741 millones). El mínimo de la serie se estableció en 2008, al quedar en el 28,7% (20.001 millones), por lo que en el último quinquenio hubo crecimiento.

Explicado de otra manera, si se recogiese este sector en las estimaciones del PIB, que en 2013 fue de 65.906 millones de euros en la CAV, supondría casi una cuarta parte de la economía vasca (24,46%), mientras que en 1993 supondría un 31,62%.

Eustat señaló que «se pone de manifiesto el carácter contracíclico» de la producción doméstica, «que aumenta en épocas de crisis por efecto de una transferencia de recursos desde la economía de mercado a la doméstica no remunerada». Añadió que este hecho ha dado lugar a que la producción que en años anteriores, en momentos expansivos, se demandaba en el mercado se trasladase al hogar.

En relación a la distribución por género del valor de la producción doméstica, se destaca un ascenso de la participación masculina, pasando del 28,6% de 2008 al 33,3% en 2013 (este último porcentaje supone 7.113 millones de euros frente a los 14.228 millones de las mujeres).

La mujer duplica el porcentaje

No obstante, si tomamos una perspectiva más larga, la evolución en los últimos 20 años evidencia que, aunque los hombres han subido casi 13 puntos en la participación (del 20,7% al 33,3%), la mujer aún duplica el porcentaje que asume en relación al total en 2013 (un 66,7%).

Por funciones, en 2013 es en vivienda (37,6%) y en proporcionar comida (35,7%) donde se evidencia la mayor aportación de los hombres. En cuanto a la distribución del trabajo doméstico entre géneros, es similar en los tres herrialdes, aunque en Araba (35,5%) la participación masculina es superior a la media de la CAV, frente al 32,58% de Bizkaia y el 33,48% de Gipuzkoa.