Imanol CARRILLO
BILBO
VUELTA DE CUARTOS DE FINAL DE LA EUROPA LEAGUE

Jueves Santo en La Catedral bilbaina y el Athletic está más cerca de ‘su’ final

Un gol de penalti de Oihan Sancet al filo del descanso y otro tanto de Nico Williams de cabeza en el minuto 80 fueron suficientes para eliminar al equipo escocés y clasificarse a semifinales, donde ya espera el Manchester United, que necesitó de la prórroga en su loca eliminatoria ante el Olympique Lyon. La comunión entre afición y jugadores en un San Mamés de récord fue colosal.

Los jugadores del Athletic y las gradas de San Mamés terminaron celebrando juntos el pase a semifinales.
Los jugadores del Athletic y las gradas de San Mamés terminaron celebrando juntos el pase a semifinales. (Aritz LOIOLA | FOKU)

«Eskerrik asko, San Mamés». «Eskerrik asko, Athletic». Este agradecimiento mutuo lo podrían hacer los jugadores hacia sus aficionados y las gradas del estadio bilbaino hacia sus campeones. Este Athletic sigue muy vivo y se acerca más a ‘su’ final de la Europa League tras apear al peleón Rangers.

Porque estos partidos se empiezan a ganar mucho antes de la cita. Desde que el árbitro pitó el final en Glasgow con el 0-0, todo Bilbo se fue preparando para el duelo de ayer por la noche. Con balcones y ventanas engalanadas de rojiblanco, con cientos de aficionados dando el aliento necesario en el habitual hotel de concentración de la plantilla antes de partir a San Mamés, con el buen ambiente durante todo el Jueves Santo alrededor de La Catedral, con las sanas rivalidades entre txikitos y whiskeys escoceses... todo fue especial ayer en Bilbo.

Y en el terreno de juego, con la ayuda del jugador número ‘12’, un San Mamés rugiendo como nunca y con el nivel de decibelios disparado -52.114 gargantas, nuevo récord de asistencia-, sus jugadores respondieron.

Agirrezabala casi desapercibido -eso es muy positivo-; Vivian rompiendo camisetas -la verdad es que las ‘Castore’, la misma marca que el Athletic, de los escoceses parecían romperse con mucha facilidad-; Yeray muy sólido y sacando la pelota bien desde atrás; los laterales Lekue y De Marcos en su sitio; Galarreta y Jauregizar peleones y atrevidos; Nico -algunos diarios decían que el Barça no lo va a fichar este verano- intentando desbordar por su banda; Sancet atento a cada jugada; Berenguer motivado supliendo a Iñaki Williams y Maroan Sannadi muy activo y creando peligro a pesar de vérsele un poco revolucionado. Ese fue el Athletic en casa, en su estadio.

EN LA IDA NO ENTRÓ; AYER SÍ

El Rangers salió de inicio con una defensa de tres, convirtiéndose en cinco a la hora de defender, lo que dificultó a los rojiblancos. Pero el equipo escocés tuvo que hacer un cambio por la lesión en el 22, lo que trastocó a los jugadores, que en un principio parecían no entender las indicaciones de su técnico. A partir de ahí el Athletic se desmelenó hasta que el colegiado, al filo del descanso, señaló penalti sobre Maroan. Lo que en la ida no entró, esta vez Sancet acertó.

Ante un rival escocés nunca le puedes dar por vencido, pero en el 80 Nico Williams certificó el billete a semifinales. Culminó de cabeza un buen centro de De Marcos por la derecha. El lateral de Guardia, sin hacer mucho ruido, está a dos pasos de una nueva final la temporada de su adiós. Porque esto también es el Athletic.