París pregunta a Madrid si investigó las torturas de Sorzabal
El Tribunal de Apelación de París ha pedido los procedimientos de cuando Iratxe Sorzabal denunció haber sido torturada a manos de la Guardia Civil. Pregunta si se formalizó la denuncia, qué se investigó y si hay más elementos que la autoinculpación para acusarla.

La Justicia francesa quiere que la Audiencia Nacional española le aclare varios puntos de su euroorden contra Iratxe Sorzabal para juzgarla por la muerte del ertzaina Montxo Doral en 1996 y, en particular, sobre si se investigó la denuncia por las torturas sufridas en 2001.
La sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París pidió ayer un complemento de información a la Justicia española antes de pronunciarse sobre esa demanda, que es la condición para que Sorzabal pueda sentarse en el banquillo por esos hechos, y deja el caso en suspenso hasta el 4 de junio.
El presidente de la sala solicita que se comuniquen los procedimientos abiertos cuando Sorzabal denunció haber sido torturada a manos de la Guardia Civil tras ser detenida y estar incomunicada durante cinco días. El Tribunal pregunta si se formalizó la denuncia, qué se investigó y cuáles fueron las consecuencias.
Los jueces franceses quieren también que la Audiencia Nacional española les precise si hay otros elementos de acusación contra ella en el sumario por la muerte del ertzaina Montxo Doral, el 4 de marzo de 1996 en Irun, más allá de la autoinculpación de Sorzabal durante la incomunicación y cuáles son las infracciones que se le imputan.
Todas estas reservas de la sala de instrucción llegan después de que el pasado día 4 Sorzabal fuera absuelta por la propia Audiencia Nacional española en el juicio por otro atentado de ETA en julio de 1995 por la colocación de una bomba en el aeropuerto de Alacant que pudo ser desactivada antes de explotar. El tribunal justificó esa absolución en la falta de pruebas directas de su implicación. En esa sentencia, la tribunal omitió las denuncias por torturas.
HORAS DE DESCARGAS
Durante el juicio, celebrado hace algunas semanas, la defensa, encarnada por Aiert Larrarte, subrayó la evidencia de que a Sorzabal se le torturó para forzar una autoinculpación «de hasta 22 delitos muy graves». «Fueron horas de descargas eléctricas», recordó la propia acusada.
Pese a las interrupciones constantes del presidente del tribunal, Alfonso Guevara, Sorzabal dio detalles. «No tenía otra salida que hacer esa declaración. Estuvimos ensayando y me obligaron a firmar lo que fuera. Hubo un momento que yo ya no podía negarme. A la vuelta del hospital me dijeron que me iban a matar, y yo no podía más. Hubiese firmado cualquier cosa. Les dije que firmaba que había matado a Carrero Blanco y se rieron de mí», relató.

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