
Curtido en el medio televisivo y como monologista, Javier Veiga debuta como director y guionista en el campo del largometraje con una comedia basada en su propia obra de teatro homónima, con la que se ha esforzado a la hora de conseguir frescura, y que habla en un tono tragicómico de temas de calado, como la reconciliación, el perdón y la muerte.
En su declaración de intenciones nos encontramos con María, Nacho y Suso, tres amigos de toda la vida. Juntos han compartido muchas cosas, quizás incluso demasiadas... Y de repente, a dos de ellos les va a tocar compartir el secreto de que el otro se va a morir.
Pero antes les queda mucho por hacer: planes, promesas, reproches, risas, reconciliaciones, recuerdos, alguna lágrima… y algo pendiente que quizás ha llegado la hora de destapar.
Una comedia necro-romántica con la que su director ha querido apostar por el humor dentro de un contexto dramático.

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