Ramon Sola
Aktualitateko erredaktore burua / Redactor jefe de actualidad

San Mamés vuelve a iluminar a Osasuna ante un Athletic pálido (0-0)

El Athletic no ha podido pasar del empate ante un Osasuna reforzado con nuevo esquema (5-3-2) y espíritu. Los locales han vuelto con poco ritmo del parón y a los navarros se les ha notado, esta vez sí, la necesidad. 

Osasuna ha contenido al Athletic tan bien como Moncayola a Berenguer en esta imagen.
Osasuna ha contenido al Athletic tan bien como Moncayola a Berenguer en esta imagen. (Oskar Matxin Edesa | Foku)

Osasuna es otro en El Sadar... y en San Mamés. Los rojillos llegaban en muy mala racha pero han contenido con solvencia a un Athletic aletargado primero y pesado después en su retorno tras el parón de selecciones, para una fase final de temporada apasionante.

El punto sabe a poco para los vizcainos tras la victoria del Villarreal en Getafe. Y a los navarros les impulsa a siete puntos por encima de la permanencia, aunque la racha de una sola victoria en 17 encuentros sea patética. El choque en Leganés en ocho días ya no suena dramático.

El partido ha tenido un arranque sorprendente. Impulsado por una línea de tres centrales que daba vuelo total a Areso y Bretones, una opción muy lógica que extrañamente Moreno apenas ha empleado en la liga, Osasuna recuperaba el balón con facilidad y se desplegaba con agilidad, El fruto inmediato ha sido una secuencia inverosímil de cuatro corners en los cuatro primeros minutos. A la cuarta Torró ha estado a punto de mandar a la red el centro de Moncayola, en segunda jugada.

Huérfano de Sancet, que ha vuelto a la convocatoria pero no al once, el Athletic no encontraba conexión por el centro para luego abrir a banda, donde los Williams sí debían ser superiores a los ofensivos laterales rojillos.

Al Athletic le ha costado media hora engancharse al partido, como si supiera que el sprint de la temporada solo se está empezando a lanzar

 

Pivotar en Maroan ha sido el plan B zurigorri en esa fase, pero Boyomo y Herrando le han contenido bien. Ha sido uno de los choques constantes, como el de Yuri y Areso en la banda, donde saltaban chispas. Fuegos de artificio en realidad, porque Aitor, sustituto del sancionado Herrera, no ha tenido que hacer una parada –cómoda– hasta el minuto 25. Más difícil ha sido la mano a disparo de Nico en el 31, tras gran control y recorte del extremo. Y justo a continuación Maroan ha pedido penalti por un toquecito de Budimir en el área. La primera parte rojiblanca se ha resumido en este breve arreón.

Esto ha reactivado a la grada, que había empezado a pleno pulmón pero ya daba muestras de flaquear ante la falta de estímulos desde el césped por parte de los suyos. Los de Valverde han llegado al descanso con más posesión pero sin peligro, mientras Osasuna aparecía más tranquilo que de costumbre con balón; en el San Mamés que arruga a cualquiera, los rojillos llevan varios años crecidos e inspirados, con las dos eliminatorias de Copa superadas y la casi-victoria liguera del pasado año.

El Txingurri había comenzado el partido muy tranquilo con su bloc de notas, pero a esas alturas su expresión facial reflejaba un mal rato. Con todo, el técnico local ha decidido dar continuidad tras el descanso. Osasuna sí ha retocado el plan, minimizando al inicio riesgos en circulación con balones largos a Budimir.

El compromiso defensivo rojillo ha estado mucho más alto que el jueves en Barcelona, aunque jugadores como Areso acusan claramente la falta de rotación

Con las derrotas de Alavés y Leganés, que marcan la raya de la permanencia, el punto era un botín muy goloso. El compromiso defensivo del equipo quedaba claro en los repliegues de Aimar Oroz, que ha rebañado un balón a Berenguer al borde del área en una de las pocas veces que el Athletic ha podido correr.

Valverde sí ha movido ficha en el 57, cuando en Osasuna algunos de los que jugaron apenas 68 horas antes en Montjuic ya daban síntomas de fatiga (caso de Moncayola). Gorosabel y Unai Gómez, al césped. Llegaba una penetración por el centro de Nico salvada milagrosamente por Areso, que apuntaba a que se venía vendaval. De hecho, un centro chut de Iñaki Williams ha soplado el palo.

Aimar, siempre lúcido en San Mamés, intentaba que su equipo mirara hacia adelante con sus reversos y conducciones. Un cabezazo de Budimir y un tiro de Bretones, con la derecha, han equilibrado de nuevo las fuerzas. Y la entrada de Moi Gómez reafirmaba que Osasuna quería balón.

0-0 pero con mucho ritmo

El partido estaba para cualquiera. Lo reflejaba de nuevo la competición de cabalgadas entre Yuri y Areso, con el de Zarautz aparentemente más fresco que el de Cascante en esta fase de campaña tan avanzada. Moncayola ha dicho basta en el 74 y con él se ha ido Areso, sustituidos por dos todoterreno como Pablo Ibáñez y Rubén Peña. Vicente Moreno sabía que en el último cuarto de hora tocaría sufrir. Luego no ha sido para tanto.

El carrusel de cambios les ha venido mejor a los visitantes porque el partido se ha vuelto a enfriar y a cerrar un tanto. La mejor opción, de hecho, la ha tenido Osasuna en el 89 con un remate de Rubén Peña que ha sacado como ha podido Unai Simón. Al final, con tres minutos escasos de descuento que demuestran que el partido ha tenido ritmo, empate muy justo, admitido por unos y otros.

Ernesto Valverde ha señalado incluso que el Athletic ha podido perder el partido al final porque «nos hemos desordenado y se ha puesto muy peligroso». Antes de ello, ha lamentado que en la primera parte no han encontrado el ritmo, lo que ha achacado en parte a la acumulación de faltas, aunque los números no corroboran su tesis.

«Estaba bastante cabreado porque nos estábamos descontrolando y ya perdimos así algún partido. Queremos hacer un gol pero lo que no puede pasar es que perdamos el partido. Y si no estás ordenado, tampoco puedes atacar bien», ha indicado Valverde.

Para Vicente Moreno, el empate ha sido más que un bálsamo colectivo, porque su cargo quizás hubiera peligrado en caso de desastre. «Ponemos en valor el punto porque jugábamos en un escenario que es muy difícil y hemos competido muy bien. Les hemos puesto en dificultades. Quizás nos ha faltado alguna ocasión más, pero igual generando más hubiéramos recibido algún gol».

Aunque el rostro del de Massanassa no reflejaba alegría, el alivio ha resultado evidente: «Era importante para todos, pero sobre todo para los aficionados que han venido a apoyarnos y para los jugadores a los que se les está resistiendo la victoria, porque vemos como sufren».

Moreno ha elogiado el nivel de Aitor en la portería: «Y nos alegramos por él porque es un chaval de 10», ha dicho sobre el arrasatearra, al que ya ensalzó en la previa del partido.

FICHA TÉCNICA

ATHLETIC: Unai Simón; De Marcos (Gorosabel, m. 57), Yeray, Unai Núñez (Paredes, m. 81), Yuri; Prados (Unai Gómez, m. 57), Jauregizar, Berenguer (Peio Canales, m. 81); Iñaki Williams, Maroan (Guruzeta, m. 68) y Nico Williams.

OSASUNA: Aitor; Areso (Rubén Peña, m. 74), Boyomo, Catena, Herrando, Bretones; Rubén García (Moi Gómez, m. 68), Torró, Moncayola (Pablo Ibáñez, m. 74/, Aimar (Arnaiz, m. 90); y Budimir (Raúl García, m. 90).

ARBITRO: Cuadra Fernández. Tarjetas a Unai Núñez y Catena.

INCIDENCIAS: 49.671 espectadores. Buen ambiente en la hinchada local y unos 500 rojillos en la grada visitantes.

Apenas hubo descuento, contrariamente a lo que es norma en esta liga (nada en la primera parte y tres minutos en la segunda):