La Diputación de Gipuzkoa ha dado luz verde al expediente de contratación de la obra del nuevo enlace de Marrutxipi, en la variante GI-20 de Donostia. El proyecto cuenta con un presupuesto base de 12,6 millones de euros, de los que la Diputación aportará 9,1 millones de euros, mientras que el resto, 3,5 millones, corresponderá al Consistorio donostiarra. Las obras tendrán un plazo de ejecución de 24 meses y se prevé que comiencen en el primer trimestre del año 2022.
La portavoz foral, Eider Mendoza, ha indicado que «hoy por hoy el tráfico en Donostia depende del paseo del Urumea y necesita de alternativas. Con Marrutxipi es lo que hacemos, abrir una alternativa, lo que disminuirá el colapso del tráfico y generara menos dependencia del vial paralelo al río».
La nueva conexión de Marrutxipi se ubicará entre los túneles de Polloe e Intxaurrondo. Será una conexión completa que abarca todos los movimientos de entrada y salida, tanto del este como del oeste. Esta nueva conexión abrirá la posibilidad de entrar y salir de Ategorrieta e Intxaurrondo Norte, lo que ayudará a descargar otras vías de salida de la ciudad como el paseo de Francia y Federico García Lorca, trayecto utilizado actualmente por los conductores de Gros y Egia.
Se construirán dos pasos bajo la calzada de la variante. Junto a estos se construirán también ramales de conexión y una nueva rotonda, en la confluencia de la calle Fernando Sasiain con el paseo de Mons, donde se conecta con la red de vías urbanas.